El día 28 celebramos el día mundial contra la rabia. Es un día importante para los veterinarios.  Hemos podido leer en casi todos los medios profesionales, vinculados con la profesión veterinaria, declaraciones y artículos de nuestros representantes sobre la necesidad de la vacunación obligatoria anual frente a la rabia, a todos los animales de compañía perros gatos y hurones, en todo el territorio nacional.

Estando totalmente de acuerdo con este planteamiento profesional, que tiene una justificación evidente, dentro de la Salud Pública, me gustaría hacer una pregunta: ¿a todos?

Perdonadme por la pregunta, quizás retórica para unos, absurda para otros y ofensiva para algunos. Me explico.

En España, anualmente son recogidos por los centros de protección animal 138.407 animales* (104.688 perros y 33.719) gatos, cifras parecidas a años anteriores. De todos estos animales el 25 % llegan a los centros identificados, o dicho de otra manera, anualmente entran 67.000 perros y 32.201 gatos sin identificar, lo que hace un total de 99.200 animales.

 

Perros abandonados

 

Si tenemos en cuenta la obligatoriedad de identificación en todo el territorio nacional de los perros y de los gatos, y el criterio que se sigue en muchas comunidades autónomas, en las cuales, si es obligatoria la vacuna de rabia, previa identificación del animal, podemos colegir que esos 92.200 animales no están vacunados de rabia.

Cuando hablamos de “todos” entiendo que estos animales no identificados también deben ser vacunados. Pero al no estar identificados no figuran en el censo y administrativamente no existen.

A la pregunta de por qué ocurre esto, la respuesta es tan obvia como simple. Porque sus propietarios no los identifican. Cierto. Pero la responsabilidad de que esos animales no estén identificados y circulen de esa manera, no es solo del dueño. El sistema legal está diseñado para que se produzcan una serie de controles por parte de las administraciones, en este caso las locales (ayuntamientos, diputaciones y cabildos) para verificar el cumplimiento de la misma. ¿se hacen esos controles?

Los ayuntamientos, como administración responsable en primera instancia del control de los animales de compañía de su municipio, tienen la obligación de realizar ese control y disponer de un censo actualizado. Podemos presumir de tener los animales de compañía más longevos del mundo. No es difícil encontrar perros con edades entre los 20 y los 30 años si observamos las fechas de nacimiento.

 

Perro abandonado

 

Es interesante, y muy ilustrativo, leer el estudio sobre el análisis y caracterización del sector de los animales de compañía, Informe de Resultados – 30 de noviembre de 2015, del MAPA. Especialmente las conclusiones en relación con los censos de los animales de compañía.

“17 leyes de protección animal distintas. Cada ley regula aspectos diferentes y establece normas diferentes, que van desde las especies cuya identificación es obligatoria hasta la obligatoriedad de las vacunas.

17 bases de datos distintas. Cada comunidad autónoma tiene una base de datos independiente, sin relación con las del resto de comunidades. Incluyen a diferentes especies, recogen campos distintos…

Pero no podemos achacar toda la responsabilidad a los ayuntamientos. ¿Ninguno de esos 99.200 animales a asistido a consulta a una clínica veterinaria a lo largo de su vida, antes de llegar al centro de recogida?

Como profesionales no podemos pedir que se vacune de rabia obligatoriamente y con carácter anual, en todo el país, si no somos capaces de organizar y gestionar un único censo nacional de perros y gatos actualizado.

Celebrar el Día Mundial de la Rabia me parece perfecto. La profesión veterinaria tiene que estar ahí. Pero también debe exigir el cumplimiento de la normativa relativa a la identificación de dichos animales a quien le corresponde y demandar a las administraciones responsables que se realicen los controles necesarios para evitar esta situación. No solo es por motivos sanitarios, vacunar a los perros y gatos contra la rabia. También porque la identificación es uno de los procedimientos más efectivos para evitar el abandono animal.

 

* infografía sobre el abandono affinity 2019

 

Autor: Juan Carlos Ortiz Menéndez 

Presidente Asociación Española de Veterinarios Municipales