Autor: Proyecto Nórdico   Web: www.nordicca.com/proyectonordico/

 

ATENCION: LOS PERROS QUE APARECEN EN EL SIGUIENTE ARTICULO SE PUEDEN ADOPTAR Y ES EXTREMADAMENTE URGENTE SU ADOPCIÓN
Presentación

Oslo: cachorro cruce de husky, abandonado en una huerta, flaco y lleno de pulgas. Es muy sociable y se porta muy bien. Se lleva bien con gatos y otros perros. Se entrega con vacunas y chip. Se envía a otras provincias.  VACUNADO.  DESPARASITADO.
Oslo: cachorro cruce de husky, abandonado en una huerta, flaco y lleno de pulgas. Es muy sociable y se porta muy bien. Se lleva bien con gatos y otros perros. Se entrega con vacunas y chip. Se envía a otras provincias.
VACUNADO. DESPARASITADO.

 

Actualmente, el panorama que vive nuestra sociedad, en lo que a animales de compañía se refiere, es de desorden y falta de conocimiento. Básicamente la mayoría de las personas optan por un animal de compañía sin pensar en obligaciones, privaciones, y en las necesidades mas allá de las puramente fisiológicas y/o legales que el animal en cuestión pueda tener.

Lógicamente, con la “moda” de los perros nórdicos, la situación ha empeorado dado que estos perros no corresponden al estandar típico de lo que comúnmente se conoce como tal.

 

Sin entrar en juicios de valor, y sin pretender hurgar en responsabilidades, ni culpabilizar a nadie, lo cierto es que la situación no es nada halagüeña. La cantidad de perros de raza nórdica que vaga por las calles o se encuentran en albergues y perreras es incontable, sin tener en cuenta a aquellos que malviven en condiciones pésimas por la ignorancia de quienes los tienen a su cargo. Las revistas de anuncios de segunda mano se hallan plagados de ofertas referentes a Huskys, Samoyedos y Malamutes que en algunos casos son incluso regalados lo cual, dicho sea de paso, no hace mas que agudizar el problema.

Por eso la reflexión que surge es ¿por qué son los perros de raza nórdica los mas propensos a ser abandonados, regalados o sencillamente a no encontrar su sitio en nuestra sociedad? Precisamente por lo que antes mencionábamos. No encajan en lo que la gente conoce como “perro”. Muchos de ellos no suelen ladrar, si acaso aullan, marchan con cualquier desconocido, son proclives a la fuga, las relaciones con otros de su especie pueden llegar a ser difíciles con signos jerárquicos no siempre identificables, y muestran una independencia, cuando menos, singular. Su exótica belleza, ha sido también su perdición dado que   en muchos casos se ha pretendido que formen parte del mobiliario de la casa. Y por si fuera poco no son guardianes de propiedades humanas.

El porqué de estas peculiaridades se halla en sus orígenes , y analizarlos nos da la clave para intentar paliar el problema en cuestión.

Los perros de raza nórdica eran elegidos por los habitantes de zonas remotas situadas allí donde la nieve y el hielo era todo cuanto había. Con esas condiciones, la caza era prácticamente el único recurso   para la subsistencia. Pero las grandes distancias necesarias para buscar alimento y la envergadura de tan preciadas piezas, hacían de la tarea un desafio a vida o muerte. El perro de aquellas latitudes acostumbrado al intenso frio, y también cazador se convierte entonces en el compañero perfecto. No solo ayuda en las tareas de caza, su corpulencia es aprovechada para arrastrar las pesadas cargas, y su espeso manto de pelo sirve para confeccionar prendas de abrigo. Los individuos demasiado tímidos o agresivos con los humanos era excluidos automáticamente. La línea que separaba la supervivencia de la muerte era muy delgada y cualquier rebelión ponía en juego   las vidas de todos, perros incluidos. Cuando llegaba el verano, y con este el deshielo, aquellos animales ya no eran necesarios y eran abandonados a su suerte. Se reagrupaban entonces en manadas conservando su ancestral instinto de jerarquías, que dictaba las normas para garantizar la continuidad de la especie, hasta que llegara otro invierno y la mano del hombre los sometiera de nuevo facilitándoles, eso si, alimento y cuidados. Era esa una relación de ayuda recíproca que ayudó, sin duda alguna a la supervivencia de hombre y perro.

Con la llegada de la “civilización” y medios mecánicos para el transporte aquellos compañeros ya no fueron necesarios, pero sus peculiaridades han sido reconocidas y apreciadas por muchos románticos que practican con ellos el “Mushing” o deporte de perros de trineo. En los países de clima mas benigno el abanico de actividades que se pueden realizar con estos animales va desde el arrastre de bicicletas y karts hasta el jogging atado con un solo perro. La imaginación no descansa para los   entusiastas de los perros nórdicos que ven en estos, al compañero ideal para las actividades deportivas al aire libre. El entramado de sensaciones que se experimenta con uno de estos individuos supera todo lo imaginable para quienes amamos la naturaleza en su estado mas salvaje. Como menciona Pep Parés, director de Pirena y autor de un libro dedicado al Mushing, “…verás los paisajes con ojos de can…”

ATENCION: LOS PERROS QUE APARECEN EN EL SIGUIENTE ARTICULO SE PUEDEN ADOPTAR

Que queremos hacer:

Kira: cruce de husky, su dueño dice no poder atenderla, y la tiene en un terreno alquilado a la espera de una familia para ella. En el refugio local no quedan plazas y no pueden recogérsela. Es una perra noble y dócil.
Kira: cruce de husky, su dueño dice no poder atenderla, y la tiene en un terreno alquilado a la espera de una familia para ella. En el refugio local no quedan plazas y no pueden recogérsela. Es una perra noble y dócil.

No vamos a andar con rodeos. Desde Proyecto Nórdico pretendemos que esta simbiosis llegue a cuantas mas personas mejor. Es cierto que no todo el mundo es receptivo a lo que hemos mencionado anteriormente, pero si se plantea de manera conveniente a la opinión pública, con prós y contras y explicando con claridad lo que se debe y no debe esperar de un perro nórdico con todo lo que le acompaña, seguramente muchas personas verán reflejadas sus inquietudes en este proyecto que, además, les brinda la oportunidad de ofrecer un hogar a un animal abandonado.Por supuesto una entrevista personal con cuestionarios que abarquen desde el carácter del posible nuevo amo hasta las condiciones del hogar en cuestión, se hacen indispensables para no caer en nuevos fracasos con estos animales.

 

 

El seguimiento y respaldo, así como el asesoramiento regulares van a ser claves para el éxito, y es por eso que desde Proyecto Nórdico vamos a poner todo nuestro empeño en que el bienestar del perro sea el factor predominante.

La línea de actuación a seguir es la que se bosqueja a continuación:

 

Por medio de algún tipo de impacto publicitario, la persona interesada contacta con el Proyecto Nórdico que, a su vez, le hace las entrevistas pertinentes. Habiendo determinado el animal mas adecuado según las circunstancias ( sexo, raza, edad, temperamento, etc…) informamos a la protectora o albergue de la clase de perro que encajaría en cada caso. Una vez formalizada   la adopción, es tarea de Proyecto Nórdico hacer los seguimientos oportunos y denunciar cualquier irregularidad, si la hubiere.

De aquí se desprende la necesidad que tenemos de todo tipo de colaboración,   desde ayudas en el campo de las comunicaciones, hasta los voluntarios de protectoras   y albergues que con su trabajo diario se han hecho conocedores de cada uno de   los animales que cuidan.

En Proyecto Nórdico hace mucho tiempo que trabajamos para demostrar que lo que decimos es posible, y fruto de nuestro trabajo es lo que hemos conseguido con Dana y Kazán. No entraremos en detalles, pero cabe decir que no fue fácil y en ocasiones dramático, sin embargo las dificultades añadidas que hemos sorteado nos hacen ser mas convincentes a la hora de plantear lo que para nosotros es algo grande, algo hermoso. El hombre y el perro juntos disfrutando de algo que antaño les unió y les hizo darse cuenta de la mutua dependencia. Disfrutando, en definitiva, de la naturaleza en su estado mas salvaje. En comunión silenciosa, integrándose en el entorno, sintiendo que pertenecen a este.

Todo esto, y lo que cada uno, hombre y animal, puedan llegar a alcanzar se resume en dos palabras: Proyecto Nórdico.

Por Rubén Flores de Guirior.   Responsable del Proyecto Nórdico.   Asociación Española de Mushers.

“Comienzo estas palabras intentando que sean tan solo el relato de mi experiencia personal con dos seres que han cambiado mi vida de una manera drástica   y creo que para bien. Mi deseo es que sirvan como muestra de lo que se puede conseguir con perros que no han tenido un comienzo especialmente alegre. Si lo desean, presten atención tan solo a los hechos y no al que los relata.   Seguro que les hará pensar…

Mi primer perro fue Kazán, un macho que, según reza en su cartilla, es de raza Pastor Belga, aunque lo cierto es que sus antecedentes son mas bien indefinidos. Un veterinario afirmó en su dia, que su enroscada y muy poblada cola delataba en él algún ancestro nórdico. A mi me da igual. Fue mi primer perro, y los dos pagamos la novatada. Primero, cuando sus “dueños” me apremiaron a que, con solo tres semanas, me   lo llevara a casa puesto que, según ellos, no lo podian atender. Cuando   llegué comprendí el porqué. El panorama era desolador. Una hembra famélica, alimentada literalmente con pan duro y agua, intentaba amamantar a cuatro bolitas de pelo que yacían en un suelo mojado, bajo una intensa lluvia que ya duraba dias. Nadie se había preocupado de proporcionar a la madre una manta o un tejado donde cuidar a sus cachorros, y estos corrían   serio peligro. Solo pude coger a uno, un macho que enseguida llevé al veterinario, para que lo reconociera, y me diera algún consejo.

He de confesar, que yo no sabía mas de perros que cualquier persona que anda por la calle, pero me apasionaban y estaba decidido a criar a Kazán. Lo que no esperaba, era que comenzara a mostrar lo que ,según me explicaron, se conoce como personalidad dominante. Manifestaba cierta agresividad que nos asustaba a todos y acabó haciéndose dueño de cuanto le apetecía. Para acabar de complicar las cosas, nuestro vecino, se dedicó a apedrearlo cuando se encontraba solo en el jardín, un trauma que aún   le dura.

Sin entrar en detalles solo diré que llegué a verme ante la disyuntiva   de deshacerme de él o solucionar de raíz el problema. Con el asesoramiento de un profesional, fui tomando las riendas, y los resultados se notaron enseguida, ahora Kazán sabía que yo era el jefe de la manada, y que además   le protegía. Como consecuencia de estos cambios su sociabilidad se hizo   mas que aceptable, y cualquiera podia acercarse a él, algo impensable tiempo atrás.

Todas estas vivencias me llevaron a la conclusión de que no estamos   haciendo bien las cosas. La gente vende y compra perros con una facilidad pasmosa, como si no se trataran de seres vivos que tendrán que ser atendidos de manera especial mas allá que cualquier otro capricho. Luego vienen las decepciones, los problemas y las irresponsabilidades; ¿resultado? El abandono, o algo peor…Sería ideal que toda persona que desea adquirir   un animal de compañía, se viera sometida a una especie de examen en el que se evaluaran sus posibilidades, conocimientos y capacidades para acometer tal empresa que durará unos cuantos años. Si al mismo tiempo se le aconsejara en base a estos parámetros cual es su “media naranja canina”, que raza o individuo se adapta mas a sus circunstancias…¿cuántos problemas no nos evitaríamos, y evitaríamos a los perros, víctimas   indefensos de todo este embrollo? Esta idea siempre me ha rondado la cabeza.

Damos un salto en el tiempo y en el espacio. Un cambio de aires nos lleva hasta un lugar que nos cautivó: La Val d´Arán, y allí es donde instalamos nuestra residencia definitiva.

Hacía tiempo que tenía referencias del deporte de los perros de trineo por los medios de comunicación. Concretamente conocía   la Pirena y lo cierto es que me entusiasmó saber que aquellos trineos arrastrados por un buen número de perros no estaban tan lejos de nosotros, así que me puse en contacto con sus organizadores, y me ofrecí   como voluntario en las etapas que se celebraran cerca de mi casa. Pensé que era la mejor forma de conocer el tema de primera mano. Al cabo de unos dias recibí su oferta de estar en un control en el campeonato de España, oferta que acepté encantado.

Cuando llegué, esperaba encontrar tiros de ocho a doce perros, cual fue mi sorpresa al comprobar que existen diferentes categorías según el número de perros. Así que me tropecé con pulkas de un   solo perro, y trineos con solo dos o tres canes. Por si fuera poco, contemplaba atónito a tandems de samoyedos y pastor alemán y cosas por el estilo que me hicieron contemplar el mushing como algo mas cercano.

Decidido, tanteé el asunto y me decidí a buscarle compañera al amigo Kazán. Y aquí es donde entra en juego Dana, una bellísima husky. Ya que mi deseo no era entrar en competiciones, sino solo pasar un buen rato, mis pretensiones eran escoger una hembra de raza nórdica. Pensé   que quizás habría alguna abandonada en cualquiera de los muchos albergues o protectoras y, aunque conocía los posibles riesgos, decidí aceptarlos. Con la ayuda de la Fundació Altarriba contacté con la Protectora del Baix Llobregat (Barcelona) donde Dana había sido recogida.

Cuando dos perros de carácter se ven obligados a convivir, alguien acabará mandando. Lo dictan los cánones, y para que todo funcione bien debe ser  sí, aunque ello suponga enfrentamientos. Es cierto que no fue facil   pero acabaron entendiéndose y aunque el adiestramiento para el trineo y la bicicleta les era algo absolutamente desconocido, con el asesoramiento de la Asociación Española de Mushers, hemos conseguido funcionar los tres mas o menos bien.

Sin embargo, no olvido que en aquella protectora habían muchos perros. Me causó especial impacto contemplar el gran número de nórdicos que estaban allí, esperando, mientras seguían siendo los “perros de moda”. Y sigo pensando, que muchos de ellos serían tremendamente felices si alguien les diera la oportunidad que se les brindó a Kazán   y a Dana.”