agapornis

 

El sol y el aire fresco son extremadamente beneficiosos para los pájaros. Si tienes a un amigo con alas en tu casa sigue estos consejos para que puedan disfrutar de ellas al máximo.

Si tienes un balcón o un jardín, debes dar a tus aves la oportunidad de disfrutar del sol y el aire fresco al aire libre. Pasar tiempo al aire libre es muy beneficioso: la luz del sol ayuda a producir muchas vitaminas y contribuye a que las plumas estén sanas. El aire fresco y la luz UV también mejoran su sistema inmunológico. Para asegurarse de que tu mascota se beneficia de estos efectos positivos, debes tener en cuenta de antemano ciertas cosas.

TEMPERATURA EXTERIOR Y UBICACIÓN

La temperatura exterior debe ser de al menos 20 ° C antes de llevarle al exterior. Cualquier otra cosa supondría un choque de temperatura para las aves, ya que han pasado los últimos meses en un ambiente templado. Su sistema inmunológico no podría lidiar bien con una bajada repentina de los grados del termómetro.

El calor excesivo puede suponer un riesgo para la salud de estos animales. La mayoría de las aves domésticas pueden estar al sol, pero también necesitan sombra. Por lo tanto, su pajarera nunca se debe colocar en un lugar en el que de luz solar directamente. Y no te olvides de que el sol cambia de dirección durante el transcurso del día. Si la temperatura exterior es superior a 30 ° C, será mejor que tu amigo permanezca en el interior. (Más información en el siguiente punto).

La pajarera también tiene que estar protegida del viento o tu mascota cogerá frío rápidamente. Lo ideal es que uno o dos lados de su recinto dé con una pared. Esto ayudará a proteger al ave del viento y hará que se sienta más segura.

ENFERMEDADES MÁS PROPICIAS EN VERANO

De las enfermedades ligadas al verano, el golpe de calor es particularmente peligroso y frecuentemente fatal.

Cuando un ave está pasando calor los signos que podemos observar son los siguientes:

  1. Mantiene todas las plumas pegadas al cuerpo.
  2. Busca zona de sombra.
  3. Las aves que no tienen zona de sombra pueden mostrar inquietud y moverse por la jaula en un intento frustrado por escapar del sol, hasta que el calor les hace quedarse quietas.
  4. Separa las alas del cuerpo.
  5. Respira con el pico abierto.
  6. Se baja al suelo y está muy apática.
  7. Presenta temblores o convulsiones.
  8. Pierde el conocimiento.

Si observamos alguno de estos signos, debemos actuar de inmediato trasladando al ave a una zona más fresca y pulverizándola muy suavemente con un poco de agua (no debemos dejarla empapada de golpe). Los últimos tres signos son especialmente graves, siendo recomendable acudir a un veterinario de inmediato.

Al igual que ocurre con las personas, las aves obesas o aquellas que padecen enfermedades del corazón y/o problemas de circulación sufren más a causa del calor. Los problemas de corazón y circulación suelen agravarse o manifestarse más cuando hace calor. La deshidratación acompaña frecuentemente cualquier enfermedad de las aves. El riesgo de deshidratación es lógicamente aún mayor en verano. Ante cualquier signo de enfermedad debemos acudir lo antes posible a un veterinario especialista en aves.

Las aves también pueden sufrir enfriamientos por aire acondicionado demasiado fuerte o porque su jaula esté directamente bajo el flujo de aire frío.

Durante el verano, muchas aves pasan horas al aire libre y en ocasiones tienen contacto con aves silvestres. Esto aumenta el riesgo de contagiarse de ectoparásitos (ácaros o piojos). Estos parásitos no son graves y son fácilmente tratables.

DIETA ESTIVAL

Pequeños trocitos de frutas y verduras, bien lavadas y frescas, son bienvenidos durante cualquier época, pero especialmente en verano cuando hace calor. Sus preferencias en cuanto a los verdes dependerán de su especie.

Por favor, asegúrate de que la comida esta limpia y fresca. Durante el verano, la comida se echa a perder más rápidamente. Por esta razón, los alimentos frescos sólo debe dejarse a su alcance un par de horas. Las sobras se deben tirar.

Por razones de higiene, también recomendamos limpiar a fondo y a diario los recipientes en los que va a comer y beber.

Esto también se aplica al baño del pájaro, una pauta esencial en verano. Habremos de facilitarle un recipiente en el que pueda remojarse, con la cantidad de agua justa como para que no corra peligro.

Fuentes: maxizoo.ie. Canal Hogar de Mapfre.                             Web: Mascoteros.es