El informe gira en torno a los tramos de carretera que conforman el límite de su distribución y que podrían servir para permitir la dispersión de esta especie por el resto de territorio hacia zonas aptas para la especie.

La asociación conservacionista Lobo Marley y el Observatorio de la Sostenibilidad presentan este 5 de noviembre el informe que analiza las 50 áreas donde más lobos han aparecido muertos en los últimos años y en el que propone, entre otras medidas, la inclusión de estos ejemplares en el Catálogo de Especies Amenazadas.

Ambas organizaciones señalan que el resultado de esta información es un mapa que estará disponible en Internet y que se pretende actualizar todos los años con evidencias y testimonios basados en la ciencia ciudadana donde se detallarán los lobos muertos aparecidos por estas circunstancias.

 

Lobo ibérico

 

También el informe propone algunas soluciones como la señalización especial como existe en otros países, la realización de ‘ecoductos’ o pasos para la fauna para minimizar la muerte de ejemplares. Asimismo, lamentan que la dispersión de competencias, la arbitrariedad de las leyes y las diferencias de gestión entre las comunidades autónomas demuestran la ausencia de instrumentos comunes de gestión específicos de esta especie.

Por otra parte, reclaman que falta una gestión basada en criterios científicos de los lobos y un desconocimiento absoluto de la dinámica de sus poblaciones. Por último, apuntan que en pleno 2020 el lobo ibérico continúa muriendo por parte del hombre tanto al norte como al sur del Duero, tanto legalmente como ilegalmente» por las administraciones regionales, cazadores y furtivos. Además, indican que se sigue envenenado a la especie y sigue extendiendo otros factores de muerte no natural como los atropellos.