Como es bien sabido nuestra biodiversidad está experimentando un profundo declive como consecuencia de la acción humana. Uno de los muchos factores que causan este problema son los llamados efectos trampa: construcciones humanas (pozos, aljibes, arquetas, balsas y albercas de riego, piscinas abandonadas…) en las que se introducen los animales buscando agua o humedad y después no pueden salir (debido a la profundidad, verticalidad y/o paredes deslizantes). Allí mueren por deshidratación, inanición, ahogamiento, por shock térmico…

Estos efectos trampa afectan especialmente a anfibios y reptiles (herpetos). La herpetofauna está estrechamente ligada a sus hábitats y áreas de reproducción debido a su escasa movilidad, lo que les hace especialmente sensibles a cualquier alteración local de su entorno que implique la destrucción, alteración o contaminación de los mismos. Siendo, en concreto, los anfibios el grupo animal más amenazado a escala global. Es por ello, que la eliminación de efectos trampas es una tarea de considerable importancia si queremos conservar nuestra biodiversidad.

 

Salamandras aljibe

 

Uno de estos efectos trampa es un aljibe que se encuentra en pleno parque natural Sierra de Grazalema, en Benamahoma (Cádiz). En las sucesivas visitas que hemos llevado a cabo a este aljibe se han rescatado cuarenta y un individuos de salamandra penibética vivos, Salamandra salamandra longirostris, además tres ya muertos. Se ha constatado la presencia de innumerables larvas que presumiblemente habrán muerto en este aljibe al no poder salir una vez completada la metamorfosis. Aparte se liberaron tres sapos comunes, Bufo spinosus, una culebra de cogulla occidental, Macroprotodon brevis, y una lagartija andaluza, Podarcis vaucheri.

Como se ve este punto negro de pérdida de biodiversidad afecta especialmente a una subespecie, la salamandra penibética, de escasa distribución, en las provincias de Cádiz y Málaga, y que está catalogada como especie vulnerable a la extinción en el Libro Rojo de los Vertebrados Amenazados de Andalucía. Esto hace crucial la eliminación de este punto negro de pérdida de biodiversidad.

Socios de Ama Natura-Ecologistas en Acción en compañía de otros voluntarios han intentado elimínarlo en alguna ocasión. Pero se trata de una labor complicada. Es por ello que hemos pedido formalmente a la Delegación Territorial de Desarrollo Sostenible en Cádiz que estudie una solución profesional a este sumidero de biodiversidad, no sin sugerirle posibles soluciones.

 

Fuente: Ecologistasenaccion