Se trata de bacterias que eliminan el nitrógeno, lo que puede ayudar a los corales a defenderse de ciertas sobrecargas de nutrientes, por ejemplo, las derivadas de la contaminación por fertilizantes.

Los corales han evolucionado durante milenios para sobrevivir, e incluso prosperar, en aguas con pocos nutrientes. En los arrecifes saludables, el agua es a menudo excepcionalmente clara, porque los corales han encontrado formas de hacer un uso óptimo de los pocos recursos que los rodean. Cualquier cambio en estas condiciones puede desequilibrar la salud de un coral.

Ahora, investigadores del MIT y la Institución Oceanográfica Woods Hole (WHOI), en colaboración con oceanógrafos y biólogos del Instituto de Ciencias del Mar de Cuba y la Universidad de La Habana, han identificado microbios que viven dentro de las biopelículas viscosas de algunas especies de coral que pueden ayudar a protegerle contra ciertos desequilibrios de nutrientes. El equipo descubrió que estos microbios pueden absorber y «eliminar» el nitrógeno presente alrededor de un coral.

 

Arrecife de coral/Robert Walker

 

En concentraciones bajas, el nitrógeno es un nutriente esencial para los corales, proporcionándoles energía para su crecimiento. Pero una sobreabundancia de este elemento, por ejemplo debido a la lixiviación de fertilizantes ricos en nitrógeno en el océano, puede hacer que florezcan matas de algas. Las algas pueden competir con el coral por los recursos, produciendo estrés en los arrecifes y blanqueando su color.

Según la información del MIT recogida por DiCYT, al absorber el exceso de nitrógeno, los microbios recientemente identificados pueden prevenir la competencia con las algas, sirviendo así como “pequeños protectores” del coral que habitan.

«Nuestros resultados implicarían que estos organismos, que viven en asociación con los corales, tienen una forma de limpiar el medio ambiente local», asegura Andrew Babbin, investigador del MIT. «Esta puede ser una forma muy natural en que los arrecifes pueden protegerse, al menos hasta cierto punto», agrega Babbin.

Aún no está claro si estos microbios depuradores de nitrógeno contribuyen directamente a la salud de un coral. Los resultados del equipo son la primera evidencia de tal conexión. En el futuro, Babbin planea explorar otras partes del océano, como el Pacífico tropical, para ver si existen microbios similares en otros corales y en qué medida estas bacterias ayudan a preservar a sus huéspedes. El estudio se publicó en ‘ISME Journal ‘.

 

Fuente: Dycit