Según un reciente estudio los gatos que no se encuentran con su tutor en las instalaciones de la cínica u hospital veterinario presentan aumentos significativos de estrés, comprometiendo con ello sus signos vitales. Pueden manifestarse mediante la subida de la temperatura corporal así como de la frecuencia cardíaca y respiratoria y de los niveles de la glucosa en sangre.

Un gato estresado no es un buen paciente. Sí hay algo que les gusta a los gatos es la tranquilidad por encima de todas las cosas. Su territorio, sus olores familiares redundan en su serenidad.

 

Estrés gatos

 

Si tenemos que ir al consultorio con nuestro gato debemos elegir dentro de lo posible una hora en la cual no haya mucho público, así como poner el transportín de cara a la pared. También podemos utilizar una toalla y ponerla por encima para que nuestro «peludín» no reciba ningún cambio lumínico y no tenga acceso a ninguna percepción visual.

Transportín gatosEn el citado estudio se demostró que los gatos se sintieron más estresados y mostraron más miedo y ansiedad durante los exámenes físicos en los que no se encontraba su propietario, mientras que cuando estaba junto a él, en la exploración se hallaban más calmados.

Así que ya lo sabéis dentro de lo posible nunca dejéis de acompañar a vuestro minino al veterinario.