Como cada año coincidiendo con el primer sábado de septiembre, mañana se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Buitres. Es un buen momento para recordar que en 2020 GREFA ha dedicado a la conservación y recuperación de las imprescindibles rapaces necrófagas gran parte de su trabajo consagrado a la fauna autóctona.

La fecha es un recordatorio de la importancia de conservar a estas aves rapaces necrófagas, que nos aportan beneficios de valor incalculable por las funciones que desempeñan en el medio natural. Entre los servicios ecosistémicos que nos prestan se cuentan algunos tan importantes hoy en día como el de prevenir la propagación de enfermedades al limpiar el medio natural de las carroñas de las que se alimentan.

«Inmersos en una pandemia como la que estamos sufriendo somos cada vez más conscientes de los vínculos entre salud humana, salud animal y salud ambiental, una ecuación en la que los buitres juegan un papel decisivo”, recuerda Ernesto Álvarez, presidente de GREFA.

Especialmente relevantes han sido los avances obtenidos este año por el Proyecto Monachus, que agrupa las acciones de GREFA en favor del buitre negro. De gran éxito puede calificarse el nacimiento de los dos primeros pollos de buitre negro en el sector burgalés de la Sierra de la Demanda. Se trata de un hecho de gran relevancia ya que esta especie, incluida en la categoría de “Vulnerable” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, no se reproducía en el extenso ámbito geográfico del Sistema Ibérico desde hace más de medio siglo.

Por desgracia, estos dos pollos no llegaron a volar ya que desaparecieron de sus respectivos nidos por motivos desconocidos. GREFA ha denunciado estas desapariciones al tener indicios de que fueron causadas por algún tipo de acción humana delictiva. “En cualquier caso, el nacimiento de estos buitres negros y el hecho de que nada menos que seis parejas de esta especie hayan incubado su puesta en 2020 confirman las grandes expectativas en la Sierra de la Demanda del Proyecto Monachus cuando solo han transcurrido dos años y medio desde las primeras liberaciones de ejemplares”, afirma la bióloga de GREFA Lorena Juste, responsable de estas actuaciones.

Gracias a la colaboración de la Junta de Castilla y León y del Gobierno de la Rioja, entre otras entidades, GREFA está reintroduciendo desde 2017 buitres negros en este sector del norte del Sistema Ibérico. A principios de octubre de 2020 una nueva remesa de estas aves, compuesta por trece ejemplares, será liberada en la Sierra de la Demanda. Por este motivo el próximo 11 de septiembre a estos buitres negros, que actualmente viven en un jaulón de aclimatación en el término municipal de Huerta de Arriba (Burgos), se les colocará un emisor GPS para poder seguir sus movimientos cuando sean liberados pocas semanas más tarde.

 

Buitres
«Acebo» (a la izquierda) y «Arca» son la primera pareja de buitre negro de la que nació un pollo en 2020 la Sierra de la Demanda.

 

Un trabajo de proyección europea

GREFA busca conectar las grandes colonias de buitre negro del centro y el sur de la Península Ibérica con las que se están creando en Francia y otros países europeos. Para lograrlo no solo actúa en la Sierra de la Demanda. Buena muestra de ello son las liberaciones de buitre negro emprendidas en colaboración con otras entidades hace más de diez años en el Prepirineo catalán (Boumort), donde ha nacido medio centenar de buitres negros desde que comenzó el proyecto.

“En 2020 tenemos más de sesenta ejemplares asentados en esta colonia y ha habido diez parejas criando, lo que ha hecho posible que cinco nuevos pollos hayan salido adelante, de manera que en breve se espera que emprendan sus primeros vuelos”, explica Émilie Delepoulle, que coordina el trabajo de GREFA en Boumort.

Muchos de los buitres negros liberados en las zonas donde GREFA actúa proceden de un buen número de centros de recuperación de fauna de diferentes comunidades autónomas, que han cedido al Proyecto Monachus ejemplares rehabilitados en sus instalaciones tras sufrir alguna lesión o enfermedad.

Pero también hay buitres negros reintroducidos que proceden del centro de cría en cautividad de especies amenazadas que GREFA tiene en Majadahonda (Madrid), instalación que en 2020 ha conseguido el récord sin precedentes del nacimiento de seis pollos de esta especie en una misma temporada reproductora.

Buitres
Uno de los pollo de buitre negro nacidos en 2020 en la colonia prepirenaica de Boumort descansa en el nido junto a un progenitor, antes de ser capturado para su marcaje con GPS.

Cuarenta años de actividad ininterrumpida

La trayectoria de GREFA en favor de la recuperación de los buitres de Europa se remonta a los inicios de esta ONG, que en 2021 cumplirá cuarenta años de actividad ininterrumpida. En todo ese tiempo, GREFA ha liberado cientos de buitres leonados en España, Italia y Bulgaria. En cuanto a las reintroducciones de buitre negro, ya realizadas en Francia, Pirineos y la Sierra de la Demanda, pronto se sumarán las que está previsto llevar a cabo en el sur del Sistema Ibérico y en los Montes Ródopes de Bulgaria, muy cerca de Grecia.

Además, GREFA ha contribuido al seguimiento vía GPS en España y en África del alimoche y ha iniciado los preparativos para facilitar el asentamiento del quebrantahuesos en el norte del Sistema Ibérico, entre otras muchas iniciativas de conservación dirigidas a las rapaces necrófagas.

11 de septiembre en streaming

El viernes 11 de septiembre tendrá lugar en Huerta de Arriba (Burgos) el marcaje con emisores GPS de los 13 buitres negros que serán liberados por GREFA el próximo otoño en la Sierra de la Demanda. Dado que este año la pandemia impide la asistencia de público, realizaremos tres conexiones en directo (a 9:00 h, 12:00 h y 16:00 h) para acercar esta acción tan importante del Proyecto Monachus a todo el que quiera verla en streaming a través del canal de YouTube de GREFA.