La Consellería de Medio Ambiente, Territorio y Vivenda y los Colegios de Veterinarios de Galicia acaban de colaborar en la elaboración de un protocolo de higiene y limpieza de mascotas antes del COVID-19, un documento que incluye toda una serie de consejos y recomendaciones dirigidas no  solo a profesionales que pertenecen a este grupo, pero también a dueños de mascotas.

La idea del protocolo, que esta mañana fue analizada por videoconferencia por la concejala Ángeles Vázquez y el presidente del Consejo Gallego del Colegio de Veterinarios, Luís Núñez, surgió con el objetivo de medidas extremas de higiene y limpieza ante la alerta sanitaria generada por el coronavirus. Sin embargo, debe enfatizarse que no hay evidencia científica de que esta enfermedad pueda transmitirse a través de los animales.

Con respecto al contenido del documento, se tuvieron en cuenta cuatro aspectos principales: la necesidad de usar productos apropiados para limpiar la piel y las membranas mucosas de los animales, considerando que muchos desinfectantes pueden ser perjudiciales para ellos; las medidas higiénicas a tomar antes de que los animales salgan de la vía pública; el protocolo recomendado cuando va a un centro veterinario; y medidas de higiene con respecto a los animales que viven con personas con COVID-19 positivo.

Protocolo GaliciaCabe recordar que salir con los perros fue uno de los aspectos que, desde la declaración del estado de alarma, ha generado más dudas y consultas por parte de la población. En este sentido, el protocolo incluye las principales recomendaciones publicadas desde el principio por el Ministerio, como hacer las salidas necesarias, evitar contactos, recolectar excrementos y limpiar el área donde el animal ha hecho sus necesidades, y limpiar al regresar a casa. pelo, piel y todas las partes del animal que han estado en contacto con la vía pública con agua y jabón o con productos que no son dañinos ni tóxicos.

Con respecto a las visitas a los centros veterinarios, que durante todo el estado de alarma permanecieron disponibles para proporcionar la atención médica necesaria, se aconseja a los propietarios que siempre hagan una cita, vayan solo con el animal y respeten la distancia de seguridad en todo momento, mientras que se solicite a los veterinarios que separen las citas para evitar la posible concentración de personas y animales en las instalaciones de la clínica.

Finalmente, el documento preparado entre el Ministerio y el Consejo Gallego de Escuelas Veterinarias aborda las medidas higiénicas recomendables para los animales que viven con pacientes con coronavirus.

Sobre este tema, el protocolo establece que se debe evitar el contacto entre los positivos con COVID-19 y las mascotas, pero si esto no es posible, se deben respetar todas las medidas de cuarentena y aislamiento que se mantienen con respecto a las personas: es decir, use una máscara y lávese las manos con frecuencia, así como otros utensilios que estén en contacto con el animal. Del mismo modo, cuando el animal que vive con el paciente tiene que ir al veterinario, se debe informar al personal de la clínica para que pueda tomar las medidas adecuadas.

Una estrecha relación de trabajo

La elaboración de este protocolo para la higiene y limpieza de mascotas durante la crisis COVID-19 forma parte de la estrecha colaboración mantenida por el Ministerio del Medio Ambiente y el Consejo Gallego de Escuelas Veterinarias. Esta entidad representa la profesión en el campo de la comunidad autónoma y en los últimos años ha desarrollado un trabajo de asesoramiento y colaboración con la Xunta para la mejora de las actividades veterinarias profesionales.

En este sentido, Ángeles Vázquez subrayó el papel clave que tienen las escuelas de veterinaria en la difusión, educación y capacitación en protección animal para promover e inculcar que una tenencia responsable es la mejor y principal herramienta para prevenir el abandono y el abuso de los animales.

Por lo tanto, en virtud de un acuerdo de colaboración firmado con el Ministerio en 2016, el Consejo es responsable de la gestión y el seguimiento del Registro Gallego de Identificación de Mascotas y Animales Potencialmente Peligrosos (REGIAC), y durante la tramitación de la Ley de Protección y Bienestar de Animais de Compañía de Galicia, que entró en vigor en enero de 2018, su colaboración fue intensa y constructiva.