La Real Sociedad Canina de España (RSCE) recomienda retomar la actividad con las mascotas al aire libre de forma progresiva, aumentando el tiempo de actividad en unos 15 minutos de media en cada fase la desescalada aprobada por el Gobierno tras el confinamiento de la población. De este modo, los perros se acostumbrarán poco a poco a la ‘nueva normalidad’ tras la cuarentena.

La Canina señala que, al igual que las personas, los perros han perdido parte de su forma física durante más de 50 días sin apenas salir de casa, por ello, deben ir recuperándola de forma progresiva, ya que ellos también pueden sufrir lesiones.

Así, se deben establecer rutinas que cada día sean más intensas, alargando tanto el tiempo de paseo o carrera como el de los juegos. La RSCE aconseja empezar por carreras suaves, sobre todo en la fase 0 en la que todavía no hay mucha libertad de movimiento, y a partir del 11 de mayo, cuando entra en vigor la fase 1, aumentar ese trabajo con pelotas, palos o fresbees. De hecho, también podemos aprovechar nuestra propia práctica deportiva para que ellos entrenen, pero siempre de forma moderada y según su capacidad, ya que todos los perros no están hechos para el mismo tipo de actividad física.

El objetivo es ir acostumbrando a nuestro perro a su actividad habitual, sobre todo sin forzarla, ya que es posible que en los primeros días tan siquiera tenga ganas de hacer ejercicio, ya que su cuerpo se ha acostumbrado a los pequeños paseos de los días de confinamiento.

Paseos con los perros

Mantener la misma higiene y socializar poco a poco

Por otro lado, la Canina indica que en estas primeras fases de la desescalada, y al menos hasta que se termine, hay que mantener los protocolos de seguridad con una cuidadosa higiene de las mascotas al regresar a casa de la calle. Aunque los perros no pueden ni padecer el COVID-19 ni contagiarlo, sí pueden portarlo en sus patas o su pelo, por lo que al llegar a casa conviene seguir con el mismo ritual que estos días.

Eso supone limpiar bien las almohadillas de sus patas con agua, jabón y desinfectante y cepillarles el pelo, de modo que no haya riesgo de que esparzan el virus por la vivienda. De la misma forma, nosotros debemos seguir lavando bien nuestras manos después de sus paseos y su limpieza. Incluso desinfectar su correa y su collar para estar del todo seguros.

Por último, la Canina señala que, al igual que ha establecido el Gobierno, la socialización con otros perros y sus tutores debe hacerse de forma progresiva. Hasta la fase 1 no podrá haber reuniones de personas, por lo que en esta primera semana los paseos y carreras deben hacerse en solitario, evitando jugar con otras mascotas.

De cara a la fase 1, hay que retomar la socialización poco a poco, ya que nuestro perro ha perdido la costumbre de estar con otros animales, por lo que puede mostrarse algo temeroso o agresivo al principio. No es aconsejable introducirle en grupos grandes de mascotas sino que es preferible dejar que sea él quien tome la iniciativa para jugar con ellos.

Como señala el presidente de la RSCE, Julián Hernández, para los perros «este confinamiento también ha sido traumático, y en estos casi dos meses pueden haber desarrollado algunas costumbres y miedos que deben ir superando poco a poco. Por lo tanto, al igual que nosotros, deben tener su periodo de adaptación a la ‘nueva normalidad’, a su propio ritmo, sin forzarles para no generarles estrés».