Comencemos con la siguiente pregunta:

¿Es importante el chequeo médico preventivo en gatos? – Respuesta: SI – Con mayúsculas.

El gato, más que cualquier otra especie, requiere de chequeos médicos preventivos periódicamente.  ¿Por qué? Se preguntaran, ahora. Porque el gato al ser una especie predadora (y  también una  presa), oculta el dolor y la enfermedad. Es un mecanismo protector que tiene, para evitar a los predadores en la vida salvaje.  Aunque tu gato, no sepa de  ¨vida salvaje¨. Viva en un cómodo almohadón, dentro de tu departamento o casa, es felino  y viene con ¨esa información genética¨ que dice: no mostrar la debilidad.

En general, las personas tienen el siguiente concepto erróneo:

¨Los gatos son independientes y autosuficientes. Por lo tanto, son fáciles de cuidar¨. No necesitan  ir al veterinario, excepto para ser castrados y/ vacunados.

Repetimos, el gato es una especie que oculta el dolor y la enfermedad. Por lo cual pueden aparentar estar sanos o solo mostrar signos tan sutiles, que su propietario no pueda identificarlos. Los percibirá cuando sean bien notorios, es decir, cuando la enfermedad esté muy avanzada.

Existe una campaña de la AAFP (Asociación Estadounidense de Especialistas en Felinos), denominada: “Gatos saludables para toda la vida” que tiene los diez (10) signos sutiles que indican enfermedad. Compartiré con ustedes los puntos de dicha campaña a tener muy en cuenta en el dia a dia:

1- Conducta de eliminación inapropiada.

2- Cambios en la interacción (con su propietario, con otros animales, con el ambiente).

3- Cambios en la actividad.

4- Cambios en los hábitos de sueño.

5- Cambios en el consumo de agua y/o alimento.

6- Pérdida o ganancia de peso, inexplicada.

7- Cambios en la conducta del aseo.

8- Signos de estrés.

9- Cambios en la vocalización.

10-   Mal aliento

 

A este concepto erróneo, que el gato no necesita chequearse periódicamente, como si el perro. Se le suma una situación que puede ser muy traumática en algunos casos. Un problema, como es el traslado del gato al consultorio y la experiencia previa en el mismo. En realidad el traslado de un gato es mucho más fácil que el del perro, porque una vez ubicado en su transportadora/caja se lo puede llevar a cualquier lugar aunque sea lejos, pero para algunos propietarios se les puede dificultar la entrada de su gato en la transportadora (esto también tiene sus secretos). 

Aparece el temor y/o el estrés  tanto del propietario y como del gato, (muchas veces mas del primero, que del segundo) en el traslado a la consulta veterinaria.

Hay propietarios avergonzados por el comportamiento de su gato en la consulta, que sumado a lo anterior, hacen que  desalienten nuevas visitas.

También por situaciones que han pasado en salas de espera, por ejemplo la presencia de perros, olores, ruidos poco apropiados para el gato. Todo contribuye al desánimo del propietario en realizar la consulta médica como corresponde.

En la actualidad, existen consultorios exclusivos para la atención médica de gatos, como es el Centro de Medicina Felina Buenos Aires.

No obstante todo esto, el propietario debe comprender que en el consultorio hay muchas posibilidades de atender mejor a su gato que en su domicilio, hay más elementos, se pueden hacer más pruebas diagnósticas, etc., que lograran una mejor atención del paciente.

Al no chequear la salud de su gato, periódicamente, muchas enfermedades son pasadas por alto. Hasta que las mismas se agravan, por citar alguna por ejemplo tenemos la obesidad, enfermedades dentales, enfermedades del tracto urinario, enfermedades renales, cardiológicas, respiratorias,alteraciones de la conducta .etc.

La falta de cuidado sanitario preventivo impacta tanto en la vida y en la longevidad del gato, como también, de su  propietario.

Estos chequeos médicos normalmente se componen de una detallada revisación médica teniendo en cuenta especialmente las características de la medicina felina y un examen básico de sangre y orina.
Seguramente, ahora, se preguntarán: ¿Cuántas veces es necesario llevar al gato para su chequeo médico?

En todos los gatos y sin excepción, como mínimo una (1) vez al año .Que no es lo ideal.

Lo recomendable, es un examen por semestre en todas las etapas de vida del gato, especialmente a partir de su estadio Sénior.
¿Por qué llevarlo dos (2) veces al año? – Las razones:

1- Para identificar los cambios en el estado de salud del gato, ya que pueden ocurrir en períodos cortos de tiempo. Como dijimos anteriormente, el gato no muestra signos de dolor y/o enfermedad, hasta etapas muy avanzadas de la misma.

2- Para detectar precozmente una enfermedad, un cambio de conducta, cambio en su peso corporal, de algún problema dentario, etc.

3- Para recibir la información necesaria,  por parte del veterinario especializado en medicina felina .De las recomendaciones  en cada etapa de la vida del gato.
Por último, señalaremos las distintas etapas de vida de un gato:

1- gatito: desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad. 

2- jóvenes: desde los 7 meses hasta los dos (2) años de edad.

3- adultos: desde los tres (3) años hasta los seis (6) años de edad.

4- adultos maduros: desde los siete (7) años hasta los 10 años de edad.

5- sénior: desde los once (11) años hasta los catorce (14) años de edad. 

6- gerontes: desde los quince (15) años de edad en adelante.

 

Ahora, les dejaré dos preguntas:

1- ¿Tu gato en qué etapa está?

2- ¿Has acudido a la visita periódica para su chequeo médico preventivo?

 

Si quieres tener un gato feliz, llévalo al veterinario especialista dos veces al año.

Prevenir, es curar.

Prevenir, es más económico (tanto en dinero, como en la salud de tu gato).  

 

Web: www.foyel.com