LIMPIEZA E HIGIENE

Uno de los factores más importantes en el éxito del mantenimiento y reproducción de aves en cautividad es, sin duda, la perfecta limpieza de las deyecciones, plumillas y restos de comida que los pájaros esparcen por la jaula que los alberga. Casi todas las construcciones que podemos encontrar en los comercios especializados en animales domésticos, a pesar de sus diferentes formas, más o menos adecuadas para servir de vivienda a unos u otros pajarillos, poseen unos sistemas funcionales y cómodos que permiten la limpieza de los suelos, donde se acumulan los residuos a eliminar diariamente.

La mayoría de las jaulas para canarios y otros fringílidos, así como las destinadas a periquitos y pinzones exóticos, sean individuales o ‘de cría’, tienen doble o triple fondo que está compuesto por una rejilla móvil encajada sobre ranuras laterales que separa una bandeja de escasa altura capaz de retirarse lateralmente para su limpieza de forma que al situar la rejilla antes citada, cierre el posible ‘hueco de escape’ que quedaría al sacar la gaveta, bien que debajo de ésta suele haber otra plancha de acero inoxidable que impide la ausencia total del fondo.

Las normas clásicas aconsejan situar una capa de arena fina estéril en el fondo de esta bandeja, retirando la ‘rejilla’ intermediaria que sólo se pondrá mientras se limpia el fondo enarenado.

Para fringílidos y otros pinzones granívoros puede situarse un ‘papel de arena’ de venta en los locales comerciales del ramo que, puede cambiarse diariamente con gran comodidad.

Los periquitos, sin embargo, pueden picotear y destrozar cualquier tipo de papel que se emplee para este menester.

Es muy desaconsejable la utilización del tradicional papel ‘de periódico’, que puede ensuciar las patitas de las avecillas e incluso provocar accidentes graves si el animalito picotea y traga las partículas de papel entintadas.

En ocasiones podrá prescindirse de arena y papeles especiales, colocando la rejilla intermediaria sobre la que se posarán los pájaros en sus permanencias sobre el suelo del jaulón.

En cualquier caso, se efectuará una escrupulosa limpieza de todos los elementos de fondo con una periodicidad diaria, sometiéndolos a desinfección en agua de lejía semanalmente.

Habitáculos de insectívoros y picos blandos

Ruiseñores, currucas, petirrojos y otras aves similares deben ser alojadas en construcciones especiales, cubiertas por el fondo y los laterales y con techos elásticos, que impidan lesiones en la cabeza de los animalitos.

Los fondos de estos jaulones, generalmente construidos ‘a medida’ por los propios aficionados, están muchas veces recubiertos de goma espuma blanda o superficies de bayeta esponjosa que no dañan las delicadas patas de los alados huéspedes.

Estos fondos de goma-espuma se limpian diariamente sacudiendo previamente las partículas sólidas e introduciendo después el trozo completo en agua caliente con lejía al 5 por 100, durante cinco o diez minutos.

Pasado este tiempo, se elimina ‘el cloro’ al chorro de agua fría, escurriendo después la bayeta limpia, que se volverá a colocar ligeramente humedecida .

Los techos de hule o plástico tirante se limpiarán cada quince o veinte días de forma similar, pero secándolos por completo antes de volver a montarlos. Es muy importante retirar cuidadosamente las piezas elásticas, sustituyéndolas por otras provisionales mientras se realiza la limpieza y desinfección.

 

Autor: RedNaturaleza.com                                            Web: www.rednaturaleza.com