La gestión de las colonias felinas afronta una nueva etapa en España. El Plan de Acción 2026-2030 sobre Gestión de Poblaciones Felinas y Gatos Comunitarios establece una hoja de ruta para reducir el crecimiento de estas poblaciones, extender la esterilización y mejorar la coordinación entre las administraciones públicas y las entidades implicadas en su cuidado.
La dimensión del reto es considerable. Según las estimaciones recogidas en el documento, España cuenta con alrededor de 1,8 millones de gatos comunitarios y unas 125.000 colonias felinas. Una realidad que requiere medidas sostenidas, recursos económicos y una planificación adaptada a las circunstancias de cada municipio.
El objetivo no consiste únicamente en reducir el número de gatos que viven en la calle, sino también en mejorar su bienestar y establecer sistemas de gestión que permitan actuar de manera eficaz y responsable.

¿Qué objetivos establece el Plan de Acción 2026-2030?
La estrategia fija varias metas para los próximos años. Entre ellas destaca que, en 2030, el 80 % de la población felina comunitaria se encuentre en municipios con programas de gestión aprobados y en funcionamiento.
También pretende estabilizar el crecimiento de estas poblaciones en al menos el 80 % del territorio español, tomando como referencia las estimaciones realizadas en 2024.
Para alcanzar estos objetivos, el documento establece diferentes hitos intermedios:
- Antes de 2028: reducir un 30 % la población felina comunitaria no gestionada y disminuir también un 30 % las colonias que carecen de gestión.
- Antes de 2028: conseguir que el método CER esté implantado en el 50 % de los municipios españoles.
- En 2030: ampliar la cobertura de los programas municipales de gestión y avanzar hacia la estabilización de las poblaciones felinas.
Estas cifras son objetivos del plan, no resultados ya alcanzados. Su cumplimiento dependerá de la aplicación efectiva de las medidas, de la financiación disponible y de la capacidad de las administraciones para mantener las actuaciones en el tiempo.
El método CER, una herramienta fundamental
Uno de los pilares de la estrategia es el método CER, que significa captura, esterilización y retorno. Este procedimiento consiste en capturar a los gatos de una colonia, trasladarlos a un centro veterinario para su esterilización y devolverlos posteriormente a su lugar de origen, siempre que su estado y las circunstancias lo permitan.
La actuación veterinaria puede incluir, además, la identificación y otros cuidados sanitarios necesarios.
La esterilización permite evitar nuevos nacimientos y reducir progresivamente el crecimiento de las colonias. Sin embargo, sus resultados dependen de que los programas alcancen una cobertura suficiente y se mantengan durante años.
El plan contempla actuar sobre al menos el 50 % de los gatos comunitarios que todavía no están esterilizados, con porcentajes del 60 % o del 70 % en determinados territorios, según sus características demográficas, climáticas y reproductivas.
La estrategia también tiene en cuenta la dificultad de alcanzar coberturas muy elevadas en todos los municipios. Por eso, plantea adaptar la intensidad de las intervenciones a la realidad de cada zona.
Los ayuntamientos tendrán un papel decisivo
La gestión de las colonias felinas requiere una intervención coordinada. Con el marco establecido por la Ley 7/2023, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, las entidades locales tienen una responsabilidad central en la gestión de los gatos comunitarios.
Los ayuntamientos necesitan disponer de censos, identificar las colonias existentes, planificar las esterilizaciones y organizar la atención veterinaria. También deben establecer mecanismos para coordinarse con las entidades de protección animal y las personas cuidadoras.
No todos los municipios parten de la misma situación. Las localidades pequeñas pueden tener dificultades para asumir los costes de los programas, mientras que las ciudades con una mayor densidad de población pueden enfrentarse a un número elevado de colonias y a necesidades logísticas más complejas.
Por ello, la cooperación entre municipios y el apoyo de otras administraciones pueden resultar esenciales para que la aplicación del plan no dependa exclusivamente de los recursos de cada localidad.

¿Cuánto cuesta gestionar una colonia felina?
La gestión de las colonias implica gastos veterinarios, esterilizaciones, alimentación cuando corresponda, mantenimiento de las instalaciones y materiales, identificación y campañas de información.
Según los datos económicos recogidos en el plan a partir de información de 2023, 2024 y 2025, el coste medio estimado para una entidad local se sitúa en torno a los 23.350 euros anuales.
El documento distribuye este gasto aproximadamente de la siguiente manera:
- 40 %: aplicación del método CER.
- 30,5 %: tratamientos veterinarios.
- 24,5 %: acondicionamiento de las colonias.
- 5 %: campañas de sensibilización ciudadana.
Estas cifras son estimaciones medias y no representan necesariamente el presupuesto que necesita cada ayuntamiento. Las diferencias entre territorios pueden ser importantes, por lo que la financiación deberá adaptarse al volumen de población felina y a las necesidades de cada municipio.
Sin recursos suficientes, resulta difícil mantener las esterilizaciones, prestar atención veterinaria y garantizar la continuidad de los programas.
La colaboración de las personas cuidadoras y las protectoras
Durante años, numerosas personas voluntarias y asociaciones han asumido buena parte del cuidado diario de los gatos comunitarios. Su trabajo incluye vigilar el estado de los animales, detectar nuevos ejemplares, comunicar incidencias y colaborar en las capturas para las esterilizaciones.
El Plan de Acción reconoce la importancia de la participación ciudadana y plantea reforzar la formación y la coordinación entre los distintos agentes implicados.
La colaboración debe desarrollarse dentro de los programas municipales, con protocolos claros y comunicación fluida con los servicios veterinarios y las administraciones responsables.
También es importante informar a la ciudadanía sobre la función de las colonias felinas, la necesidad de evitar el abandono y las consecuencias de alimentar o introducir animales en una colonia sin seguir las indicaciones del programa de gestión correspondiente.
Un gato abandonado puede reproducirse y contribuir al crecimiento de la población, por lo que la prevención del abandono y la tenencia responsable siguen siendo fundamentales.
Bienestar animal, biodiversidad y salud pública
La gestión de los gatos comunitarios debe contemplar distintas necesidades que, en ocasiones, requieren encontrar un equilibrio. Por una parte, es necesario garantizar el bienestar de los animales y evitar que sufran hambre, enfermedades o situaciones de abandono sanitario. Por otra, hay que considerar los posibles efectos de las poblaciones felinas sobre la fauna silvestre y el entorno.
El plan incorpora el enfoque One Health o «Una sola salud», que reconoce la relación entre la salud humana, la salud animal y la salud ambiental.
Desde esta perspectiva, la gestión debe tener en cuenta la vigilancia sanitaria, la prevención de enfermedades, las condiciones higiénicas de las colonias y la protección de la biodiversidad.
Las actuaciones deben basarse en criterios técnicos y en la evaluación de las circunstancias locales. No todas las colonias presentan las mismas necesidades y, por tanto, las medidas deben adaptarse a cada situación.
Nuevas herramientas para mejorar la coordinación
Entre las actuaciones previstas se encuentran el desarrollo de estadísticas oficiales, la elaboración de documentos técnicos y la formación de profesionales y voluntarios.
El plan también contempla impulsar el Observatorio para la Protección Animal, con funciones relacionadas con el seguimiento de las políticas de protección animal y el apoyo técnico a los municipios, así como una Plataforma de Municipios por el CER para facilitar el intercambio de experiencias y buenas prácticas.
Estas iniciativas pueden ayudar a mejorar la calidad de los datos disponibles, identificar las medidas que funcionan mejor y favorecer la cooperación entre administraciones, especialmente en las zonas rurales.
La evaluación periódica será importante para comprobar si las actuaciones están reduciendo el crecimiento de las colonias y si los recursos se están utilizando de forma eficaz.
Un reto que exige continuidad
El Plan de Acción 2026-2030 establece objetivos ambiciosos para la gestión de las colonias felinas en España. La extensión del método CER, la mejora de la planificación municipal y la colaboración entre veterinarios, administraciones, protectoras y personas cuidadoras serán elementos fundamentales para avanzar.
No obstante, los resultados no serán inmediatos. La estabilización de las poblaciones requiere continuidad, financiación y seguimiento, además de medidas de prevención del abandono y una mayor concienciación ciudadana.
El éxito del plan dependerá de que sus objetivos se traduzcan en actuaciones reales y sostenidas en el tiempo. La gestión responsable de las colonias felinas debe combinar el control poblacional con el bienestar animal, la protección de la biodiversidad y la implicación de toda la sociedad.