La investigación de proteínas clave vinculadas a las enfermedades cognitivas encuentra paralelismos entre las condiciones felinas y humanas.

Los nuevos conocimientos sobre cómo los gatos desarrollan el síndrome de disfunción cognitiva, el equivalente felino de la enfermedad de Alzheimer, resaltan las similitudes en cómo la demencia afecta a los gatos y a las personas.

Los hallazgos ayudan a comprender los indicadores clave de la enfermedad, lo que podría respaldar un diagnóstico y tratamiento rápidos.

En el estudio más grande de su tipo, investigadores del Dick Vet y la Universidad de California examinaron los cerebros de los gatos en busca de moléculas biológicas clave asociadas con el síndrome de disfunción cognitiva (SDC).

Intentaron comprender cómo se desarrollan dos proteínas clave, conocidas como beta-amiloide y tau, en gatos de distintas edades y cómo su presencia se relaciona con el desarrollo de CDS.

 

Esterilización gatos

Acumulación de proteínas

Descubrieron que el beta-amiloide se agrega en las áreas corticales del cerebro, cerca de la superficie del cerebro, en gatos de tan solo cuatro años, y afecta principalmente a la materia gris.

Estos signos corresponden a los inicios de la demencia en humanos: los depósitos de beta amiloide se forman en las mismas regiones del cerebro humano en la edad adulta temprana, décadas antes de que las personas muestren síntomas externos de demencia.

En los gatos, los depósitos de estas proteínas se acumulan hasta que el gato alcanza una edad avanzada, entre siete y 10 años, antes de que los depósitos progresen hacia el hipocampo más profundo del cerebro, en un proceso similar al desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en humanos.

El cerebelo, que es parte del cerebro en la base del cráneo, se vio menos afectado en los gatos. En los seres humanos adultos, esta parte del cerebro se ve afectada solo en la etapa final de la demencia.

 

Gatos

Deterioro cognitivo

La proteína Tau se encontró en el cerebro de gatos de todas las edades, lo que se correlaciona con la presencia de esta proteína en el cerebro humano. Sin embargo, se encontró que la cantidad y el tipo de tau eran importantes.

La mitad de los gatos con depósitos avanzados de tau en el estudio habían sido diagnosticados con CDS, y estos gatos tendían a tener un mayor número de tales depósitos. En los seres humanos, existe una fuerte asociación entre los depósitos de esta proteína y el deterioro cognitivo.

Los hallazgos del estudio, publicado en Frontiers in Aging, se basan en los resultados de un estudio de revisión anterior publicado en Vet Record sobre los signos del envejecimiento cognitivo en los gatos y los beneficios de un diagnóstico rápido.

La investigación, realizada por el mismo equipo, describe los cambios de comportamiento comunes y los signos relacionados con el CDS y subraya la necesidad de un diagnóstico y tratamiento oportunos.

Los últimos hallazgos también refuerzan el beneficio de los dueños de gatos al reconocer los signos de enfermedad, que son distintos de los signos del envejecimiento, en los gatos mayores. Esto se describió en estudios previos en Clínicas Veterinarias de América del Norte: Práctica de Pequeños Animales y en Ciencias Veterinarias.

 

Gato lamiéndose

 

En conjunto, nuestros estudios demuestran las similitudes de la demencia en gatos y humanos, y el valor de estudiar la demencia en gatos en beneficio de la medicina felina y humana. Nuestra última investigación apunta a la acumulación de proteínas tau y la región del cerebro en la que esto ocurre, como indicadores clave del progreso de la demencia en los gatos.

               – Profesora Danielle Gunn-MooreCatedrático de Medicina Felina –