Ratón Cebra
Ratón Cebra

 

Nombre común: Ratón Cebra, Ratón Africano Rayado.

Nombre científico: Lemniscomys barbarus.

 

 

Distribución: Norte de Uganda, Tanzania, región central y sudeste   de Kenia. Se han encontrado ejemplares de esta especie hasta 3000 m. de altura.

Características

Los ratones cebra son pequeños roedores de origen africano que se caracterizan   por un vistoso diseño en bandas longitudinales claras y oscuras en su   región dorsal. Se trata de animales de carácter tímido,   que no se pueden englobar dentro del grupo de mascotas destinadas a ser acariciadas   y que establezcan fuertes vínculos con sus dueños. Sin embargo,   para aquellos a los que les gustan los roedores, desarrollan una actividad y   comportamiento tan interesantes de observar que son el principal aliciente para   el mantenimiento de esta especie. Los ratones cebras son mamíferos, roedores   verdaderos (Orden Rodentia). Pertenecen a la familia Muridae, que incluye aquellos   roedores con aspecto de rata o ratón, y dentro de esta a la subfamilia   Murinae (ratas y ratones propiamente dichos). El género Lemniscomys sp.   incluye un total de cuatro especies y 14 subespecies, que se diferencian entre   si esencialmente por el diseño de las bandas o manchas de su dorso.

El ratón cebra es un animal de líneas afiladas. Su cuerpo, delgado   y largo mide entre 90 y 12 mm., está cubierto por un pelaje que dorsalmente   se disponer formando líneas longitudinales de color veis y marrón   alternándose (de hay su nombre común de ratón cebra), que   van diluyéndose a medida que nos aproximamos a la cola, que es larga   (95 – 135 mm.), delgada, delicada y esta cubierta por una fina piel casi transparente.   La región ventral es de color blanco. La cabeza, también alargada,   termina en un hocico fino y romo. Las orejas son grandes y casi desprovistas   de pelo, y los ojos, también grandes, están rodeados por una fina   línea de pelaje veis. El diseño de bandas no esta presente en   la región de la cabeza. Las patas posteriores son más potentes   que las anteriores, y permiten a estos pequeños animales dar saltos considerables.   El peso de un ejemplar adulto puede situarse entre 23 y 41 g.

La forma más sencilla de diferenciar los sexos, al igual que en el caso   de otros roedores, es la distancia entre el orificio anal (más cercano   al dorso) y el orificio / “papila” genital, que es mucho más   corto en las hembras que en los machos. Es más fácil la diferenciación   por comparación, y como en otros casos puede ser muy difícil o   casi imposible diferenciar los sexos en animales muy jóvenes.

La esperanza de vida que actualmente se da para un ratón cebra es de   entre 2.5 y 3 años, aunque probablemente sea mas larga debido a lo tardío   de su primera cría.

Su hábitat natural son las llanuras arbustivas, sabanas y regiones semidesérticas   de su área de distribución. En las regiones que habitan pueden   darse densidades de población muy elevadas cuando el alimento es abundante.   Desarrollan su actividad esencialmente a primeras horas de la mañana   y últimas de la tarde, evitando el periodo más caluroso del dia   en túneles y guaridas excavados como refugios.

Alojamiento

Como ya hemos reflejado anteriormente, los ratones cebra son criaturas tímidas   y esquivas, a las que no les gusta ser manipuladas. El alojamiento para esta   especie ha de ser el adecuado para proporcionarle toda la tranquilidad posible.   Cuanto más joven (dentro de unos límites) sea el animal que adquiramos,   más fácilmente se adaptará a su nuevo entorno. Deberíamos   conseguir animales cuya edad se situase entre 1 y 2 meses.    Tampoco existe demasiado acuerdo en lo que respecta a la necesidad de compañía   para esta especie. Parece que estos animales se desenvuelven sin mayores problemas   si se los aloja solos y se les proporciona elementos suficientes para distraerse.   El alojamiento en parejas (macho y hembra) suele resultar también adecuado,   siempre y cuando los animales se mantuviesen juntos desde muy jóvenes.   Sin embargo, durante la época de cría, la hembra se vuelve terriblemente   agresiva, pudiendo incluso atacar al macho. Si se los mantiene en pequeños   grupos pueden asegurarse que las peleas se producirán, y las mutilaciones   en cola y orejas no serán cosa extraña. Como conclusión,   los ejemplares de esta especie han de mantenerse solos o en parejas, preparando   un alojamiento para el macho si las cosas se ponen feas durante la época   de cría. Debido a su características corporales las jaulas de   barrotes son inadecuadas para el mantenimiento de esta especie. Sus delgadas   patas resultan fácilmente dañadas y pueden incluso romperse al   quedar atrapadas en el espacio entre dos barrotes cuando el animal realiza sus   desplazamientos.   La mayoría de la gente mantiene a sus ratones cebras en acuarios, pero   este tipo de elementos no son demasiado válidos para el mantenimiento   de roedores puesto que carecen de los elementos necesarios para proporcionar   una adecuada ventilación.   Creemos que sin duda el recipiente más adecuado para el mantenimiento   de esta especie es un terrario como los que se venden para reptiles. Respecto   al volumen, consideramos que el recipiente destinado a alojar a una pareja de   ratones cebras debería tener 80 cm. de frente. Si se emplean alojamientos   de varios pisos, se podrá reducir la longitud, puesto que la superficie   será la misma. Puesto que son animales que no se dejan manejar con facilidad,   tendremos que valorar muy seriamente el proporcionarles suficiente superficie   para que puedan ejercitarse, puesto que no podrán hacerlo fuera de su   alojamiento. Debido a sus capacidades saltadoras, una tapa o techo sólidos   que impidan fugas son indispensables.   Deberemos situar el terrario en una habitación con calefacción   (no soportan las bajas temperaturas), a una altura media (no en el suelo) y   a ser posible deberemos tapar todas las paredes menos el frontal, puesto que   se ha comprobado que un alojamiento de tipo cajón incremente la sensación   de seguridad de los animales que lo habitan, siendo así mas fácil   que salgan a explorar y que por tanto podamos verlos. Hay que evitar situar   su alojamiento en un lugar en el que el sol incida directamente sobre él,   o se correrá un grave riesgo de sobrecalentamiento.   Como substrato, lo más adecuado parece ser el heno. Debido a la poca   orina que excretan y a sus heces secas, el cambio del material del suelo puede   realizarse una vez a la semana. Para estos animales el construir túneles   a través del heno o incluso nidos con éste constituirá   un buen entretenimiento.   Nunca deben situarse ni emplearse elementos de plástico en el alojamiento   de los ratones cebras, los roerán y destrozarán en poco tiempo   y existe el grave riesgo de que se intoxiquen.   El comedero deberá ser pesado, de base ancha para evitar vuelcos, fabricado   en metal, barro cocido u otros elementos que puedan considerarse a prueba de   los incisivos de estos animales. Siempre deben disponer de agua fresca, y el   mejor elemento para suministrársela es una botella bebedero de cristal   con chupete metálico.   Además de los elementos para alimentación y bebida, estos pequeños   roedores necesitan refugios en los que sentirse a salvo de miradas indiscretas.   Podemos construir varios refugios con tiestos de barro invertidos y con un orificio   de entrada en el lateral, cajas nido para roedores, etc. que cubrirán   perfectamente sus necesidades. Como material de nidificación sin duda   la mejor elección es un heno suave y de buena calidad. Es mejor que no   lo situemos en el nido, de tal manera que nuestra mascota tenga que introducirlo   en él, puesto que esta actividad ayudará a mantenerlo entretenido.   Las ruedas de ejercicio abiertas son totalmente inadecuadas, puesto que las   posibilidades de que el ratón cebra se dañe las patas o la cola   son muy elevadas. Las ruedas de ejercicio cerradas suelen ser de plástico,   lo que descarta su uso. Aun siendo cerradas y de un material que no puedan roer   ha de valorarse su uso con precaución. Su diámetro mínimo   ha de ser de 125 mm.   La decoración del alojamiento para los ratones cebras puede completarse   con algunas ramas que les permitan trepar (y lo hacen bastante bien) y roer   para desgastar sus dientes. Es por tanto recomendable que no empleemos recipientes   demasiado bajos.

Cría

Alcanzan la madurez sexual entre los 2 meses y medio y los 4 en el caso de   los machos, y a los 5 meses las hembras, pero frecuentemente no crían   hasta alcanzar un año de edad. En su hábitat presentan estacionalidad   reproductiva, criando hasta 4 camadas en la época de lluvias. Los celos   duran de tres a cinco días, con un ciclo estral de 21 a 25 días.   La gestación dura alrededor de 21 días. Las camadas pueden ser   de 1 a 12 crías, siendo lo normal de 2 a 4. Los ratones nacen ciegos   y sin pelo, a los 6 días empiezan a tener pigmentación, y los   ojos se abren alrededor de los 10 días.   Los pequeños comienzan a ingerir alimento sólido sobre los diez   días de vida, y pueden considerarse independientes después de   1 ó 2 meses.

Alimentación y cuidados

La alimentación para los ratones cebras ha de estar constituida por   dos tipos de alimentos esencialmente, concentrados y forraje.

Los alimentos concentrados tienen un gran valor energético en relación   a su volumen. Lo que podemos emplear en la dieta de estos pequeños roedores   son esencialmente pienso en bloques o gránulos para animales de laboratorio   y una mezcla adecuada de semillas.   Los bloques para animales de laboratorio además de proporcionar alimento   a nuestras mascotas son un elemento útil para permitir un adecuado desgaste   de sus dientes.    La mezcla de semillas que empleemos deberá ser de calidad, con un pequeño   porcentaje de semillas grasas como las de girasol, o incluso sin ellas (se las   podemos dar a parte como golosinas). Las mezclas de alta calidad para ratones   y jerbos son perfectamente válidas como alimento para los ratones cebra.

El mejor alimento volumétrico (escasa capacidad energética en   relación a su volumen) que podemos suministrarle a nuestros ratones cebras   es un heno de buena calidad. El heno de buena calidad contiene gran variedad   de plantas distintas, es de textura suave, color verde y olor agradable. No   debe ser pulverulento ni estar enmohecido. El forraje como alimento se lo proporcionaremos   a nuestros animales en una reja para heno.

Además de estos componentes de la dieta que podemos catalogar como mayoritarios,   hay otros que suministraremos a nuestros animales, y que contribuirán   a hacer su alimentación más variada y a combatir la monotonía.   Las semillas grasas y nueces, siempre y cuando no estén ya presentes   en la mezcla de semillas, pueden suministrarse en pequeñas cantidades   a modo de golosinas. Si en vez de colocarlas en el comedero las esparcimos por   el alojamiento, la búsqueda de estas delicias contribuirá a mantener   entretenidos a los animales.   Un gusano de la harina o grillo de vez en cuando serán acogidos como   un auténtico manjar por estos animales. Este tipo de “golosinas”   pueden ser empleadas en la domesticación de estos animales para que pierdan   el miedo a los humanos. Podemos dárselos en la mano y que se acostumbren   a tomarlos de entre nuestros dedos, pero ojo, como ya veremos más adelante   que la domesticación tiene sus inconvenientes.   Pequeñas cantidades de frutas y verduras (si nos pasamos les provocaremos   una diarrea) como la manzana, el diente de león, la zanahoria, el brécol…   son una valiosa fuente de vitaminas. Un poco de alimento infantil (potitos)   de vez en cuando constituye una deliciosa y vitamínica variación   en la dieta.

Algunas gotas de un complemento vitamínico mineral en el agua de bebida   son una buena idea en momentos especialmente estresantes en la vida de estos   animales, como la crianza, lactación y crecimiento, pero con una dieta   variada no habría por qué recurrir a suplementación externa   fuera de estos periodos.   La suplementación con calcio es también una buena idea, en especial   en el caso de animales jóvenes y hembras gestantes y en lactación.   Podemos suministrarles un trozo de hueso de ternera para que lo roan, y cascara   de huevo, que les encanta. Emplearemos también formas de calcio fácilmente   asimilables.

Lo ideal es alimentar a los ratones cebras dos veces al día, en especial   en el caso de las hembras gestantes o en lactación. La comida sobrante   ha de ser retirada a diario.

Puesto que orinan poco y sus heces son duras y fáciles de limpiar, podemos   cambiar el substrato y la cama una vez a la semana. El agua se renovará   a diario, y los bebederos se limpiarán y desinfectarán una vez   por semana.

Nunca se debe sujetar a un ratón cebra por la cola, es muy frágil   y siendo bastante probable que la dañemos. La mejor manera de sujetarlo   es pasar una mano por debajo y situar la otra por encima a modo de copa sin   apretar al animal para que no se sienta atrapado. De todas formas no es fácil   que se deje atrapar, y si se escapa tendremos un grave problema a la hora de   recapturarlo.   Si necesitamos inmovilizar al animal lo podemos sujetar por el pliegue de piel   que tiene tras las orejas.   Se puede lograr hacer que un ratón cebra pierda el miedo a los humanos   a base de paciencia. No hay que realizar movimientos bruscos cuando nos acerquemos   a ellos, y debemos hablarlos con voz suave. Ofrecerles algún delicioso   manjar de nuestras manos contribuirá a que pierdan el miedo. Sin embargo   conviene saber que estas inquisitivas criaturas, una vez nos pierden el “respeto”,   no dudarán en morder la mano que les alimenta en busca de más   comida. Hay que lavarse muy bien las manos antes de manipularlos, puesto que   el olfato es un sentido muy importante en esta especie. Si nuestras manos huelen   a comida, es probable que nos muerdan para ver si nuestro sabor es tan apetecible   como nuestro olor. Si el olor que desprendemos resulta irritante, desagradable   o causa miedo a el ratón cebra, también seremos mordidos.   Como conclusión podemos extraer que los ratones cebras son animales para   ver pero no para tocar.

En el caso de los ratones cebras, especialmente los ejemplares que se alojan   solos, es muy importante mantener entretenidos a los animales.