Nuestras mascotas están expuestas durante todo el año a parásitos de diferente tipo. Con todo, con la llegada del buen tiempo el riesgo se incrementa con la aparición de parásitos estacionales, que pueden provocar enfermedades en nuestras mascotas. En general, son tres los parásitos que representan un riesgo más elevado para nuestros animales: las garrapatas, las pulgas y los flebotomos. Con el objetivo de protegerlas de ellos, es recomendable emplear antiparasitarios como Frontline, que preserven su buen estado de salud.

 

Los peligros de los parásitos para las mascotas

Los parásitos pueden generar lesiones en el organismo de nuestros animales. Así, por ejemplo, los gusanos intestinales pueden provocar diarreas y vómitos, mientras que las pulgas pueden llegar a ocasionar anemia y debilidad si se encuentran en gran número. Además, muchos de estos parásitos son transmisores de otras enfermedades infecciosas que pueden hacer peligrar la salud del animal. Asimismo, determinados parásitos debilitan el efecto inmunizador de las vacunas, por lo que antes de ponérselas, hay que asegurarse de que el animal está completamente desparasitado.

Igualmente, algunos parásitos como los zoonosis pueden pasar de los animales a las personas, siendo especialmente vulnerables los niños pequeños, las mujeres embarazadas, la gente mayor y las personas enfermas, en concreto aquellas con patologías que afectan al sistema inmunológico. En este sentido, el hecho de cuidar esta dimensión de la salud de nuestras mascotas, no solo las protege a ellas sino también a nosotros mismos y a nuestras familias.

 

Perro y gato

 

Cómo escoger el mejor antiparasitario

En primer lugar, se deberá elegir el antiparasitario que mejor se adapte al carácter de nuestra mascota. En función de ello, se podrá optar por una pipeta o por un collar antipulgas, así como por sprays antiparasitarios en casos de infestación. Otra cuestión que se deberá valorar es la duración de su efecto, puesto que este puede oscilar entre el mes y el año. En este sentido, siempre habrá que prestar mucha atención a este aspecto, siendo muy cuidados con el cumplimiento de los plazos y la renovación del antiparasitario.

Asimismo, habrá que considerar el tamaño de la mascota, ya que los antiparasitarios van en función del peso de cada animal. La edad será, igualmente, otro de los aspectos a no olvidar, puesto que los animales demasiado pequeños no están preparados para recibir los efectos de un producto de estas características. Así, generalmente, no se recomienda aplicar ningún producto antes de las siete semanas de vida.

Además, es aconsejable elegir productos cuya eficacia esté asegurada prácticamente al 100%. Con todo, deberemos asegurarnos que las substancias empleadas no son dañinas para el organismo de nuestro animal, es decir, que no generan ningún tipo de efecto secundario. La rapidez de acción también habrá que valorarla, ya que cuanto antes actúe, antes estará protegida nuestra mascota.

Identificar cuáles son las amenazas principales, también nos ayudará a escoger el antiparasitario que mejor se adapte a las necesidades de nuestra mascota. Ningún producto puede combatir todos los parásitos, por lo que tendremos que optar por aquel que se ajuste más a nuestras circunstancias y a las del propio animal.