El ciclo sexual en la gata es muy diferente al de la perra. La edad de pubertad de las gatas es muy variable, lo más normal es que ocurra cuando alcanza un 80% de su peso final, que esto suele ocurrir de los ocho, a los diez meses.

 

Presenta varios ciclos sexuales en cada temporada, influenciada por la temperatura y la luz solar. Es lo que denomina poliéstrica estacional. A medida que los días van alargando y la temperatura va aumentando, las gatas empiezan a estar en celo, y en este momento manifiestan los síntomas, como: ronroneo, frotación con nosotros y con objetos, maúllan continuamente, están mucho más nerviosas, y levantan el rabo. Muchas veces todos estos síntomas de acentúan por la noche. En las condiciones naturales de temperatura, luz, etc, cuando llega el otoño entrarían en una fase de reposo, que puede durar hasta el invierno, pero en el hábitat en el que se encuentra nuestra gata, con la calefacción, luz artificial, etc…se ve incrementado el periodo de actividad sexual. Otra característica muy importante de las gatas, es que sólo ovulan si existe cópula. A este fenómeno se le denomina ovulación inducida.

 

En el gato el pene presenta la particularidad de tener unas formaciones duras en forma de pequeñas espinas en su superficie, que tienen la finalidad de estimular el genital de la hembra durante la cópula e inducir la ovulación.