enpositivo1-612x252

 

 

La educación canina en positivo consiste en la utilización de refuerzos positivos (premios, caricias, juegos, comida…) para enseñar al animal a comportarse de manera adecuada.

Según las leyes del aprendizaje animal, una conducta reforzada positivamente tiende a repetirse y una conducta no reforzada tiende a extinguirse.

Todos los seres vivos tienden a repetir los comportamientos que se les recompensan y tienden a evitar los que no les reportan ningún beneficio. Si tenemos claro este concepto podremos enseñar a nuestro perro cualquier comportamiento que deseemos y podremos evitar o modificar aquellos que nos disgustan.

No necesitas castigar a tu perro para que un comportamiento no le resulte recompensado, solo necesitas encontrar la manera para que el comportamiento correcto sea lo suficientemente recompensado como para que el perro elija repetir ese comportamiento en vez del que nosotros consideramos incorrecto.

Para conseguir este objetivo tendremos que reforzar positivamente aquellos comportamiento que nos gustan e ignorar y prevenir aquellos que nos disgustan.

También deberíamos tener en cuenta que nuestros perros saben sentarse y tumbarse, pueden caminar a nuestro lado tranquilamente sin tirar de la correa. También saben venir hacia nosotros cuando les llamamos e incluso pueden permanecer quietos y tranquilos durante largos periodos de tiempo, si quieren. Por lo tanto, nosotros no vamos a enseñarles nada nuevo. Lo que hacemos es decirles como llamamos nosotros a esos comportamientos y hacer que les resulten divertidos y les reporten consecuencias agradables para que los repitan cuando nosotros se lo pedimos.

Por supuesto el perro siempre tendrá la opción de no hacernos caso. Si eres un buen educador crearás un buen patrón de respuestas reforzadas positivamente en su cerebro para que quiera realizar ese comportamiento cuando tú se lo pidas.

Podemos ayudar al perro a entendernos mejor si somos constantes y consecuentes. Los perros no entienden que una palabra pueda tener varios y distintos significados. Para facilitar su aprendizaje intentaremos poner a todos los miembros de la familia de acuerdo para utilizar las mismas palabras para pedirle las mismas cosas.

La educación canina en positivo supone un cambio de mentalidad: prestaremos atención a lo que queremos que nuestro perro haga en vez de estar pendientes de castigar lo que no nos gusta. La formula ideal para modificar un comportamiento indeseado es encontrar la manera de prevenir que el perro se vea recompensado por un comportamiento indeseable y tratar de recompensarle generosa y consistentemente por los comportamientos que nos gustan y queremos que repitan.

Claro que los perros también aprenden usando los “métodos tradicionales”, utilizando castigos, manipulando físicamente e intimidándole “porque es como siempre se ha hecho” “porque es como lo hace todo el mundo” pero lo que debemos hacer es emplear las técnicas de educación en positivo y disfrutar de la relación con nuestro perro.

 

Autor: Carlos Rodríguez                                         Web: www.mascoteros.es