El pasado 20 de septiembre la O.I.E. confirmó un caso de rabia en un perro que había llegado a Alemania, de manera ilegal, desde Turquía, a través de Bulgaria. El animal murió el 9 de septiembre en una clínica veterinaria de la ciudad de Bremen.

En esta ocasión, el azar hizo que Alemania fuera el país se produjo el episodio de rabia, pero los hechos ponen en evidencia que ningún país europeo está a salvo de que pueda recibir un caso análogo.

El pasado 29 de septiembre, día mundial contra la rabia para más inri, conocimos el caso de rabia que se había producido en Melilla. Y, como no hay dos sin tres, hoy, 14 de octubre, se ha confirmado un nuevo caso de rabia, en esta ocasión en Ceuta.

El sábado 9 de octubre de 2021, el Servicio de Recogida de animales de Ceuta, recibe un aviso, sobre las diez de la mañana, en relación a la existencia de un perro, que muestra agresividad manifiesta en la zona del Hospital de la Antigua Cruz Roja. En su huida, hasta que fue capturado por los servicios municipales, mordió a varias personas.

 

Virus rabia
El virus la rabia viaja hacia el sistema nervioso central de los humanos. Una vez allí causa una encefalitis letal – Infografía Boehringer Ingelheim

 

 

Se desconoce la procedencia del animal, no pudiendo determinar el origen del foco, lo cual dificulta la vigilancia e investigación epidemiológica del caso. Por lo cual,  será necesario extremar las precauciones en animales silvestres y/o domésticos o de compañía vagabundos/callejeros/urbanos, ya que nos encontramos ante un caso autóctono de rabia por los antecedentes conocidos hasta el momento.

Una vez analizado el cerebro del animal, tras su fallecimiento, y confirmada la presencia del virus de la rabia,  las autoridades sanitarias de la Ciudad Autónoma de Ceuta pusieron en marcha el Plan de contingencia para el control de la rabia en animales domésticos en España.

El citado plan, tras la confirmación de un caso positivo de rabia, establece un nivel de ALERTA 1, en el cual, entre otras medidas, el análisis de todo animal carnívoro, doméstico  y/o silvestre, que no se encuentre muy degradado, se tomará una muestra para el diagnóstico de rabia.

 

Virus rabia
Virus de la rabia – Foto Wikipedia – Propietario: Manu5

 

En el caso de los animales probables, es decir susceptibles de contraer la rabia, en el caso de que no estén vacunados se les someterá a una cuarentena inmediata, al final de la cual serán sacrificados.

Al ser un foco de origen desconocido, todos los animales sueltos en la vía urbana, no identificados o vacunados, pasaran a ser sospechosos, ya que se desconoce la forma de contagio del can positivo y su posible interacción con otros animales urbanos.

El Plan de contingencia establece también un refuerzo del control de los animales vagabundos. “Todo animal encontrado sin identificar y por tanto no vacunado de rabia, será considerado vagabundo”. Los animales que se encuentren solos, sin dueño y sin microchip, una vez que haya expirado el plazo de observación de 21 días, pasaran a ser considerados animales abandonados y por lo tanto se procederá a su eutanasia, siempre por métodos indoloros, por un veterinario autorizado y se procederá a la toma y remisión de muestras al Instituto de Salud Carlos III.

Todos los animales que vayan por la vía pública deberán ir acompañados de su dueño y sujetos con una correa no extensible. El dueño o tenedor deberá llevar la documentación sanitaria (cartilla / pasaporte) y evitará la interacción con otros perros.

Con el fin de controlar el foco, el Plan de contingencia establece que se reforzará la vigilancia y captura de cualquier perro asilvestrado en el área restringida.

Por otra parte, el ganado doméstico suelto en el campo exterior y/o montes de Ceuta, sin control y sin propietario conocido se procederá a su encierro o estabulación en aplicación del Plan de Contingencia.

 

Gato agresivo

 

La presencia de cerca de 5.000 felinos urbanos, en gran parte, sin identificación, ni vacunación, suponen un grave problema por el riesgo sanitario que conlleva su presencia. De acuerdo con el Plan de Contingencia, se consideran animales abandonados y deberían someterse a medidas drásticas, aunque el Plan de contingencia establece,  que se podrá valorar la posibilidad de mantener en observación a estos animales  durante un período de seis meses, garantizando su aislamiento y, en caso de que desarrollen síntomas, se sacrificarán bajo condiciones higiénicas y se procederá a su análisis.

El foco actual es de origen desconocido por lo cual es imperativo un control riguroso de todos los animales de todas las colonias felinas, dada la gravedad de la situación, desde el punto de vista de la Salud Pública, por lo que deberán ser identificados y vacunados frente a rabia, para garantizar la no difusión  de la enfermedad.

Hay que recordar que la rabia es una zoonosis que actualmente, en todo el mundo provoca en torno a 50.000 muertes de personas anualmente. La última muerte de una persona en España, una mujer que había viajado a Marruecos donde fue mordida por un gato seis meses antes. No había recibido ningún tratamiento profiláctico con posterioridad a la mordedura.

España (territorio peninsular e islas) ha estado libre de rabia terrestre desde el año 1978, a excepción del caso de rabia importado de Marruecos declarado en junio de 2013. Las campañas de vacunación llevadas a cabo en perros dieron excelente resultado, erradicando la enfermedad de todo el territorio nacional. Únicamente en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla se dan, de forma esporádica, casos importados de rabia, en perros y algún caballo.

 

 

Sin embargo, existen varios factores que hacen pensar en la posibilidad de introducción de la enfermedad en nuestro país, y su posible extensión a otras zonas de la Unión Europea:

-La localización geográfica de nuestro país hace que atraviesen nuestras fronteras multitud de viajeros procedentes de África con destino a diferentes países europeos.
-El continuo movimiento de personas en el mundo que viajan con sus animales de compañía.
-La supresión de la obligatoriedad de vacunación en determinadas regiones. De estos factores se desprende que la aparición de esta enfermedad en España es un hecho posible, siendo el principal riesgo la importación del virus rábico, genotipo 1 (RABV), cuyos principales reservorios son los cánidos (perro).

La declaración en nuestro país de un caso de rabia, aunque sea importado y que haya sido introducido en territorio nacional, además de las medidas de restricción, que afecten en la zona delimitada del foco, supondrá la declaración de España, como país no libre, dando lugar a restricciones de movimientos para todo el país, durante, como mínimo seis meses, teniendo unas graves consecuencias en las importaciones y exportaciones y todos los movimientos de animales de compañía (en algunos casos, también en los domésticos y silvestres), particulares y/o comerciales, y consecuentemente al turismo, dando lugar a graves pérdidas económicas, por no hablar de las consecuencias en la salud humana y animal.

 

Perro rabia

 

España ha tenido que realizar un enorme esfuerzo durante años y aplicar planes de vigilancia y contingencia muy severos para alcanzar el estatus actual, ya que la libre circulación de personas, junto con la ubicación geográfica del país, han sido un claro hándicap para el control de la enfermedad.

Además, debemos recordar que la primera legislación relacionada con el control de perros en nuestro país se produjo por el elevado número de casos de rabia canina que provocaba varios miles de agresiones a las personas cada año.

El Decreto de 17 de mayo de 1952, del Ministerio de la Gobernación, declaraba el obligatorio registro y matrícula de los perros y la vacunación a los mismos por cuenta de sus dueños.

 

Rabia

 

No podemos bajar la guardia ante esta mortífera enfermedad. Afortunadamente las dos ciudades autónomas españolas situadas en el continente africano cuentan con veterinarios municipales con capacidad, conocimiento y experiencia para controlar los focos.

Por desgracia no podemos decir lo mismo del resto de ciudades españolas en la península. El 80 % de los municipios que tienen una población censada superior a 20.000 habitantes, no tienen veterinario municipal ni personal sanitario con conocimiento y experiencia en el control de animales y de las zoonosis que pueden transmitir a las personas.

 

Autores

Juan C. Ortiz Menéndez – Presidente de la Asoc. Española de Veterinarios Municipales

Begoña Rodero Cosano – Vicepresidenta de la Asoc. Española de Veterinarios Municipales

Web: Asociación de veterinarios Municipales