Chinchilla
Por sus características, las chinchillas requieren algunos cuidados especiales, al igual que tomar algunas precauciones. Si no respetamos estas sencillas pautas, nuestras mascotas no estarán nunca en un estado óptimo, y por tanto su vida será mas corta y se incrementará la posibilidad de que sufran enfermedades.

El cuidado del pelaje

El denso y suave pelo de las chinchillas, quizás su característica más sobresaliente, requiere un poco de atención por nuestra parte para mantenerse en un estado óptimo.
Lo primero que hay que saber es que nunca se debe bañar a una chinchilla. Debido a que viven (o quizás vivían sería más adecuado) en regiones de alta montaña, donde la temperatura por la noche podía descender de manera drástica, estos animales se adaptaron para mantener su pelaje en buenas condiciones sin necesidad de bañarse. Una chinchilla mojada, en esas condiciones, era una chinchilla muerta, así que estos animales recurrieron a un elemento abundante en su hábitat, que les permitía cuidar su abrigo natural sin necesidad de mojarse, y sin correr por tanto el riesgo de morir de hipotermia. Estamos hablando del polvo procedente de cenizas volcánicas que abunda en la cordillera de los Andes. La adaptación ha llegado a tal punto que el agua estropea el pelaje de las chinchillas, y los baños de polvo les resultan imprescindibles para que su pelo se mantenga suelto y esponjoso, reteniendo así la capa de aire que les es indispensable para que realice su función aislante.

¿Cómo proporcionarle un baño de polvo a nuestras chinchillas?

Lo primero que necesitamos es precisamente el polvo, y esta es, precisamente, la parte más complicada. No se puede usar cualquier tipo de material para que las chinchillas las utilicen en el mantenimiento de su capa, un tipo inadecuado de material para su baño no sólo no contribuirá al buen estado de su pelo, sino que es posible que su efecto sea el contrario. Además se corre el riesgo de causar graves problemas a las chinchillas cuando usamos elementos incorrectos. Está claro que no vamos a ir a los Andes a buscar polvo de cenizas volcánicas, la solución es utilizar arena especial, que simula las características de este polvo, en los baños de nuestras chinchillas. La arena para el baño de las chinchillas no suele ser fácil de encontrar (quizás lo más correcto sería decir que es muy difícil de encontrar). Tiene la ventaja de ser un material inerte, y que por tanto no es susceptible de caducar o estropearse si la conservamos en un lugar adecuado. Si encontramos un lugar donde vendan la arena para baños, y no está precisamente cerca de nuestro domicilio, es conveniente hacerse con una buena provisión. Hay quién se arriesga en emplear sucedáneos con mayor o menor éxito. Quizás el más empleado sea la harina de maíz. Tiene la ventaja de que aun cuando el animal ingiera una pequeña cantidad no le resultará nociva. El otro elemento que a veces se usa es la arena para gatos triturada hasta reducirla a polvo. Tanto criadores como en general los propietarios están de acuerdo en recomendar que no se use otra cosa que arena específica para los baños de las chinchillas, así que es más que recomendable esforzarse por encontrarla.
Una vez hayamos conseguido arena para el baño, necesitaremos un recipiente. Nos valdrá cualquiera en el que nuestra mascota pueda moverse con libertad, y que tenga una profundidad tal que permita añadir arena hasta una altura de 5 cm. y que todavía dispongamos de un borde lo suficientemente alto como para que la chinchilla en su éxtasis no nos llene la casa de arena. Es preferible que la bandeja que empleemos sea de un material resistente y que nos permita su desinfección. También es recomendable que el recipiente sea pesado para evitar vuelcos accidentales.
La bandeja ha de poderse introducir a través de la portilla de la jaula sin problemas, de ahí la necesidad de puertas de tamaño adecuado (grandes) en las jaulas de chinchillas.
Se ha de permitir a las chinchillas que usen el baño de arena durante 5 ó 10 minutos. N este tiempo nuestra mascota tendrá tiempo más que de sobra para darse un relajante baño de polvo y no se le pasará por la cabeza usar la bandeja para otras cosas. La mayoría de los animales a los que les gusta darse baños de polvo orinan en la bandeja al terminar de usarla, pero se ha comprobado que si permanece durante más tiempo del indispensable en el interior de la jaula puede pasar a convertirse en el retrete particular de las chinchillas. La frecuencia del baño variara según los animales, la humedad atmosférica. En general suele ser suficiente con un baño cada dos o tres días, pero hay una serie de signos que nos pueden ayudar a determinar si nos quedamos cortos o nos pasamos. Si el pelo de nuestra chinchilla se muestra mate, apelmazado o húmedo, es necesario que incrementemos la frecuencia de los baños de arena. Si por el contrario nuestra mascota se rasca constantemente sin razón aparente, su piel se está secando en exceso por el abuso de los baños de polvo, y tendremos que reducir su frecuencia.
Después de cada uso habrá que retirar la arena que se haya manchado con orina y / o deyecciones. Si a una chinchilla no se la ha dejado bañarse durante algunas semanas tardará en volverse a acostumbrar a usar la bandeja para el baño.
El mejor momento para proporcionar a nuestras chinchillas su baño es por la mañana pronto, tras su periodo de actividad nocturna. Es preferible que cada animal cuente con su propia bandeja de baño para evitar en la medida de lo posible la transmisión de enfermedades contagiosas.
Es recomendable que cada 2 o 3 meses se vacíe y desinfecte la bandeja para el baño de cada chinchilla.

Las chinchillas mudan por completo su pelo cada tres meses aproximadamente, empiezan por la cabeza y terminan por la cola. Una manera efectiva de disminuir la cantidad de pelo que nuestra chinchilla suelta por la casa y en su jaula, es someterla a un cepillado diario. Para ello emplearemos en primer lugar un peine de púas gruesas y separadas. Cepillaremos siempre de cola hacia cabeza. Una vez que hayamos terminado con el peine de púas gruesas procederemos a realizar una segunda pasada con un peine de púas finas, siempre siguiendo el mismo sentido. No es necesario peinar la región ventral de las chinchillas. El mejor momento para peinar a nuestra mascota es antes del baño de arena. La arena penetrará mejor, el baño se ensuciará menos y los resultados para el pelaje serán mejores.

 

Autor: Animalls.net                                                              Web: www.animals.net