Autor: elacuarista                                                Web: www.elacuarista.com

Por Raúl Conejero Martínez

Axolote
Axolote

A la hora de manipular anfibios, ya sea porque tenemos que hacer alguna cosa en el terrario, o por otra razón, tenemos que tener en cuenta nuestra seguridad, sobretodo si se trata de especies peligrosas, como la rana cornuda y venenosas (aunque en cautividad, por la alimentación, la toxicidad es menor), y también la de los animales, ya que son delicados. De  todos modos, no es aconsejable ni tampoco recomendable manipular frecuentemente los anfibios, a no ser que tengamos que reacondicionar, limpiar o arreglar el terrario donde se encuentra el animal. No olvidemos que los anfibios no son como los perros. Si queremos un animal para toquetearlo, mejor nos compramos un gato, un perro o cualquier otro animal menos delicado. Los anfibios tienen una piel muy sensible a través de la cual realizan muchas de sus funciones vitales, como respiración, absorción de agua, etc. Además, si tenemos rastros de colonia, tabaco, sudor, calor, y cualquier otra sustancia, pueden estresar a los animales, sin olvidar que algunas especies, como las ranas Dendrobates, son tóxicas a través de la piel, por eso, hay que manipular lo menos posible a estos animales. Ahora, pasamos a explicar, para tener el mayor conocimiento posible, como debemos manipular a los anfibios.

Anfibios acuáticos

Este tipo de anfibios están siempre en el agua, por lo que están siempre mojados, tienen una piel muy escurridiza, y si los cogemos directamente con las manos, se nos escaparían, y podrían darse un buen golpe con cualquier superficie sólida, ocasionando graves daños al animal, incluso la muerte. Depende del tiempo que las tengamos fuera del agua, ya sea porque tenemos que realizar alguna operación en le terrario; si vamos a tener bastante tiempo el anfibio fuera del terrario, lo mejor es ponerlo en un recipiente de plástico con agua, provista de respiraderos, pero evitando las pérdidas de agua. Eso si, si simplemente se trata de cambiarlas de acuario, tan solo basta con transportarlas con una red de malla fina.

Anfibios terrestres

La mejor manera de manipular este tipo de anfibios es con guantes de látex de esos ajustables, sobretodo si son muy tóxicas, o desconocemos en todo caso su toxicidad, o también si tenemos una piel muy sensible o heridas que se puedan infectar. Aquí sucede lo mismo que con los anfibios acuáticos, según el tiempo que vayamos a tener a los anfibios fuera del terrario. Para evitar que el o los anfibios se peguen golpes contra el transportín (donde se llevarán los anfibios), lo mejor es llevarlos a un sitio donde no nos vean, ni a nosotros ni a nadie, con lo que el estrés será menor. Y no hay que olvidar aquellas especies más peligrosas, ya sea por su voracidad, como las ranas cornudas, o por su toxicidad. Las ranas cornudas pueden incluso hacernos sangrar, hay que tenerlo en cuenta pues.

Aunque todo depende, como es lógico, del tamaño. Y por último, a la hora de agarrar a los anfibios, hay que hacerlo a través del cuerpo, nunca de la cola o de las extremidades, porque son estructuras muy débiles, que se podrían fracturar con demasiada facilidad. Ah, y después de manipular los anfibios, no hay que olvidarse de lavarse las manos, por pura lógica.