Autor: RedNaturaleza                           Web: www.rednaturaleza.com

La temperatura del agua

calentador para peces

Uno de los condicionantes biológicos de los peces tropicales de acuario es la temperatura del medio donde se desarrollan.

 

La particular climatología de sus áreas naturales de origen pertenecientes a cursos fluviales, lagunas, deltas o charcas estacionales de países tropicales, exige una réplica, en cautividad, de las condiciones idóneas para su mantenimiento y eventual reproducción. En la mayoría de las masas acuáticas que, en estado natural, acogen a estas especies las oscilaciones térmicas del medio o diferencia entre las temperaturas diurnas y nocturnas raramente superan los 4 ó 5 grados C., fluctuando entre 28-29 grados de máxima y 22-23 de mínima.

Por otra parte el volumen de agua de un riachuelo no cambia de temperatura de forma homogénea, ya que durante el día las diferencias entre las capas altas y más sumergidas corresponden a parecidas variaciones nocturnas, siendo la superficie más cálida a partir de las doce horas del mediodía y lógicamente el fondo algo más fresco, para invertirse la situación durante la noche y madrugada. En un acuario el enfriamiento o calentamiento del volumen de líquido se produce de forma homogénea y más rápida, por las leyes físicas más elementales.


Fluctuaciones térmicas del acuario

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Teniendo en cuenta que la temperatura del tanque lleno de agua suele ser casi siempre unos pocos grados más baja que la correspondiente del ambiente, en nuestros climas difícilmente podremos mantener las condiciones óptimas si no disponemos de un sistema calefactor suplementario. Además, el calor de las rampas de iluminación, durante el día, puede bastar e incluso ser excesivo como elemento calefactor, pero durante la noche al apagarse la luz y disminuir considerablemente la temperatura ambiental especialmente en invierno no basta para asegurar el confort de los peces. En términos generales, descensos térmicos por debajo de los 18 grados, suelen acabar con la vida de muchas especies de peces tropicales.
A pesar de estas ideas generales, hemos de tener en cuenta que la oscilación diaria de las temperaturas en la pecera, dentro de ciertos limites, no sólo es tolerable, sino que es biológicamente deseable y mantiene a nuestros huéspedes más sanos, vivaces y en mejores condiciones para la reproducción. Pequeñas variaciones térmicas entre el día y la noche son muy aconsejables.

Implementos caletactorios

La evolución tecnológica ha permitido a los aficionados a los acuarios tropicales disponer de una increíble gama de aparatos calefactores eléctricos sumergibles conectados a precisos termostatos o con éstos incorporados en el mismo bloque.
Desde finales del siglo pasado en que se caldeaba el agua de las peceras con lamparillas de aceite flotante hasta los modernos sets sumergibles, mucho se ha conseguido mejorando tecnologías reduciendo tamaño y abaratando precios que hoy día están al alcance de las más modestas economías.
El mejor equipo del que podemos disponer en la actualidad se compone de un programador electrónico válido para diferentes funciones (iluminación, filtro, comedero automático y conexión o desconexión de la resistencia-termostato ). La rígida temperatura constante obtenida con el más preciso termorregulador se ve mejorada por la ligera variación térmica que se produce por la desconexión a la red del calefactor durante cinco o seis horas que no son suficientes para que la temperatura caiga por debajo de los 20 grados y que aseguran, sin embargo, la deseable oscilación parecida a la que ocurre en condiciones naturales.