¿Pueden desarrollar ansiedad los perros tras la vuelta de vacaciones?

¿Pueden desarrollar ansiedad los perros tras la vuelta de vacaciones?

Los veterinarios de la Real Sociedad Canina de España (RSCE) informan sobre sus efectos y recomiendan una vuelta gradual a sus rutinas

La vuelta al trabajo y al curso escolar tras las vacaciones de verano puede provocar lo que se denomina síndrome post-vacacional. Esta ansiedad a la hora de regresar a la rutina tras un periodo de descanso prolongado también puede extenderse a las mascotas y, en concreto, a los perros, presentes en un 26% de los hogares en España, según datos del portal de estadística Statista.

Pero ¿cómo afecta la vuelta a nuestras mascotas? ¿necesitan también un período de adaptación? La respuesta es sí, según los veterinarios de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), que recomiendan afrontar los síntomas que puedan sufrir lo más rápido posible, antes de que provoquen una alteración de la conducta aún más grave. 

Con carácter general, los síntomas más habituales en nuestros perros pueden ser los cambios en hábitos de higiene, olvidos sobre cuándo y dónde debe hacer sus necesidades, por lo que habrá que enseñarle nuevamente las rutinas olvidadas. 

También llamadas de atención de forma constante, exceso de energía por todas las actividades que ahora cesan, tristeza o desmotivación por volver a estar encerrado y solo en casa después de haber pasado largo tiempo junto a sus tutores. Estos bajones anímicos pueden provocar además un menor apetito, pérdida de sueño y pocas ganas de salir de paseo, entre otros síntomas. 

 

Perros playa

 

Recomendaciones para nuestras mascotas

En caso de que detectemos alguno de estos avisos, la RSCE aconseja retomar las rutinas gradualmente, sistematizar la alimentación, volver a la higiene habitual y observar con atención su estado de ánimo. Septiembre es, sin duda, uno de los meses más importantes para visitar al veterinario y asegurarnos de que su salud, a la vuelta de verano, siga siendo óptima.

  • Sistematizar la alimentación: volver a proporcionar el alimento en las horas y cantidades adecuadas. Muchas veces durante las vacaciones la sensación de hambre es mayor y puede ser interesante comenzar dando la ración diaria en varias tomas de forma que se reparta y disminuye esa sensación.
  • Reforzar la higiene: baño, corte de uñas, limpieza de oídos y cepillado del pelo y de los dientes son rutinas que a veces podemos descuidar en vacaciones. Un retorno a ellas siempre será beneficioso para la salud y bienestar de nuestras mascotas.
  • Actividad física habitual: durante las vacaciones pasamos más tiempo con los perros, también al aire libre. Cuando volvemos a nuestra actividad diaria hay que mantener una rutina en los paseos y seguir dedicando tiempo a estar con ellos, ya que una carencia de actividad y del contacto con nosotros puede afectar a su salud.
  • Vigilar el estado de ánimo. Para las mascotas la vuelta a la rutina supone volver a pasar más horas solos en casa, que, en algunos casos, puede llegar a traducirse incluso en problemas patológicos de comportamiento como es el caso de la “ansiedad por separación”.
  • Desparasitación. Pasar más tiempo fuera supone también más exposición al ataque de los parásitos. Por ello, es recomendable hacer una visita al veterinario para que lo revise y desparasite externa e internamente si es necesario.
  • Leishmaniosis. En los meses cálidos el mosquito transmisor de esta enfermedad tiene uno de sus picos máximos de actividad. A modo preventivo, se aconseja la utilización de repelentes de este mosquito sobre el perro y posteriormente un test de Leishmania en los meses posteriores para comprobar que es negativo.
  • Vuelta del extranjero. Con el retorno o la entrada de mascotas hay que seguir una serie de recomendaciones específicas para evitar problemas. Si se adquieren animales durante las vacaciones, es importante recordar que no se pueden pasar fronteras o controles aduaneros con perros de menos de tres meses de edad. En estos casos, hay que hacer una visita obligada al veterinario del país de origen para certificar que el animal no padece enfermedades. Además, según los casos y el país de origen, puede haber pruebas veterinarias obligatorias.