Durante décadas, el torillo andaluz fue solo un recuerdo en España. Esta pequeña ave desapareció de nuestro territorio a finales del siglo XX y desde entonces forma parte del listado de especies extinguidas en el medio natural español.
Ahora, sin embargo, se ha abierto una nueva posibilidad para que vuelva a formar parte de la fauna ibérica.
El pasado 9 de septiembre, 18 ejemplares de torillo andaluz (Turnix sylvaticus sylvaticus) procedentes de Marruecos llegaron a Andalucía y fueron trasladados al Centro de Conservación de la Biodiversidad Zoobotánico Jerez. Allí ha comenzado una nueva fase de un proyecto que pretende crear una población reproductora en cautividad y estudiar, más adelante, una posible reintroducción de la especie en Andalucía.
Una especie que desapareció de España
El torillo andaluz está declarado oficialmente extinguido en el medio natural español. La última cita confirmada corresponde a 1981, cuando un ejemplar fue abatido en el entorno de Doñana.
Históricamente, la especie estuvo presente en diferentes zonas de Andalucía, especialmente en áreas costeras y terrenos agrícolas. Durante el siglo XX sufrió un acusado declive hasta desaparecer de España.
Entre las causas relacionadas con su desaparición se encuentran la transformación de sus hábitats, la intensificación agrícola, la urbanización del litoral y otras alteraciones de los ambientes que utilizaba.
Su desaparición no fue un fenómeno exclusivamente español. La subespecie mediterránea también desapareció de buena parte de su antigua área de distribución y actualmente la única población silvestre conocida se encuentra en Marruecos.
Marruecos, la última oportunidad para la especie
La población marroquí es especialmente importante porque constituye el último núcleo conocido de Turnix sylvaticus sylvaticus.
Los ejemplares viven asociados principalmente a paisajes agrícolas tradicionales, cultivos y huertas del litoral atlántico marroquí. Se trata de una población muy reducida y sometida también a diferentes amenazas, por lo que el objetivo del proyecto no es únicamente recuperar el torillo en España.
La cooperación entre ambos países pretende contribuir también a mejorar las perspectivas de conservación de la población que todavía sobrevive en Marruecos.
¿De dónde han salido los 18 torillos?
La llegada de estas aves a Andalucía ha sido el resultado de un proceso desarrollado durante meses. Los equipos que trabajan en Marruecos localizaron y recuperaron nidos para obtener huevos que posteriormente fueron incubados hasta conseguir su eclosión. Tras superar los controles veterinarios y los trámites necesarios para su traslado internacional, los ejemplares llegaron al puerto de Algeciras el 9 de septiembre y posteriormente fueron trasladados a Jerez.
La operación no pretende extraer de forma indiscriminada ejemplares de la naturaleza. El proyecto contempla nuevas campañas de trabajo en Marruecos y la creación de grupos reproductores que permitan mantener una población de seguridad sin comprometer la supervivencia del núcleo silvestre.
Una población de seguridad en Jerez
Los 18 torillos comenzarán ahora una etapa fundamental: la reproducción ex situ, es decir, fuera de su medio natural y bajo condiciones controladas.
El objetivo es conseguir que las aves se reproduzcan y formar progresivamente un grupo suficientemente numeroso y genéticamente diverso.
Para ello será necesario controlar cuidadosamente los cruces y la procedencia de cada ejemplar. El proyecto contempla un registro genealógico de la población y nuevas campañas en Marruecos para incorporar individuos y aumentar la diversidad genética.
No se trata, por tanto, de liberar inmediatamente los 18 ejemplares.
Antes será necesario conocer mejor su reproducción, comportamiento, necesidades ambientales y capacidad de adaptación a las instalaciones. También habrá que conseguir una población suficientemente amplia para que una futura reintroducción tenga posibilidades reales de éxito.
Otro núcleo de conservación en Marruecos
El proyecto tiene además una dimensión internacional. Mientras parte de los ejemplares se encuentra en el Zoobotánico de Jerez, otro núcleo de conservación ex situ se está desarrollando en el Zoo de Aïn Sebaâ, en Casablanca.
La existencia de dos poblaciones reproductoras permitirá trabajar de forma coordinada y establecer una estrategia de conservación que no dependa de un único centro.
La colaboración reúne a administraciones españolas y marroquíes, especialistas, instituciones científicas y organizaciones conservacionistas. Entre ellas se encuentra la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que ha participado en el proceso de cooperación entre expertos de ambos países.
¿Cuándo volverá el torillo andaluz a vivir en libertad?
Todavía es pronto para poner una fecha. La llegada de los 18 ejemplares supone el comienzo de una nueva fase, no el final del proyecto. Antes de plantear una liberación será necesario consolidar el programa de reproducción, disponer de suficientes ejemplares y estudiar qué lugares de Andalucía reúnen las condiciones adecuadas.
También será imprescindible que los futuros espacios de reintroducción cuenten con un hábitat apropiado y que se hayan reducido las amenazas que contribuyeron a la desaparición de la especie.
La experiencia de otros programas de conservación demuestra que devolver una especie al medio natural requiere mucho más que liberar animales. Es necesario recuperar y proteger el ecosistema del que depende.
Recuperar al torillo también significa recuperar su hábitat
Este es uno de los aspectos más importantes del proyecto. El torillo no podrá regresar de forma estable a Andalucía si los ambientes que necesita continúan deteriorándose.
Por eso, una eventual reintroducción deberá ir acompañada de medidas de conservación del hábitat. Los trabajos permitirán además estudiar con mayor detalle qué condiciones ambientales necesita la especie y qué zonas podrían ser adecuadas para su regreso.
La propia Junta de Andalucía mantiene al torillo andaluz dentro de su planificación de conservación de aves esteparias y señala que la especie está oficialmente extinguida en Andalucía y en España.
Una segunda oportunidad para una especie perdida
El regreso del torillo andaluz todavía es una posibilidad, no una realidad. Sin embargo, la llegada de estos primeros ejemplares supone un cambio importante después de más de cuatro décadas sin una población reproductora de la especie en España.
El proyecto permitirá crear una población de seguridad, mejorar el conocimiento científico sobre el torillo y trabajar conjuntamente con Marruecos para conservar la última población silvestre conocida.
Si las diferentes fases avanzan favorablemente, en el futuro podría llegar el momento de volver a escuchar y observar esta pequeña ave en algunos de los paisajes donde desapareció.
Recuperar una especie extinguida no consiste únicamente en devolver animales a un territorio. Significa recuperar las condiciones que hicieron posible que esa especie viviera allí y garantizar que pueda hacerlo de nuevo.
En el caso del torillo andaluz, el camino acaba de comenzar.